“Habría que pedir que fumiguen la escuela una vez por semana”, exclama Josefina Páez, en el grupo de WhatsApp de padres. “La única opción es cubrir a los chicos con repelente, si es que conseguís”, contesta Dolores, otra mamá preocupada por la gran cantidad de casos de dengue que ya se registraron en el grado al que asiste su hijo, en la escuela Juan Luis Nougués, al sudoeste de la capital.

Mensajes de este tipo se replican en los grupos escolares por estos días, y evidencian la preocupación de los padres frente a la epidemia de dengue, que ya suma más de 14.000 contagios y nueve muertes en la provincia.

En muchos establecimientos (especialmente los que están en localidades afectadas por el brote) la enfermedad que transmite el mosquito Aedes aegypti es la principal causa de ausentismo de los alumnos. Y también hay un importante número de docentes infectados.

El Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) le solicitó al Gobierno provincial y a los propietarios de gestión privada que proporcionen las garantías sanitarias para maestros, profesores y alumnos. “Si esto no se puede llevar a cabo, en este momento, instamos a suspender temporalmente el dictado de clases presenciales. La salud de la comunidad educativa está en riesgo”, reclamó el secretario gremial, Mario Dionisi.

“Cotidianamente, todos observamos de cerca cómo a nuestro alrededor se multiplican y aceleran dramáticamente los contagios y los fallecimientos. Estamos preocupados. En la actualidad, tenemos el 10% de ausentismo docente y es por dengue”, precisó.

“Los establecimientos escolares se convierten en focos de contagio debido a la aglomeración de personas y a que hay establecimientos que no están desmalezados o que no cuentan con las medidas básicas de prevención. Muchos ni siquiera se han fumigado. Corresponde que el Gobierno haga un relevamiento serio para ver cuál es la situación de cada escuela, cuáles están en zonas con muchos contagios y a partir de ahí tomar decisiones”, apuntó.

Antonio Antúnez, de la Asociación Provincial de Docentes Tucumanos, también confirmó que hubo casos de educadores que se enfermaron con dengue. “El docente se siente vulnerable, y aturdido ante tanta situaciones de precariedad de algunos establecimientos escolares. Extremar los cuidados es nuestra preocupación. Y por supuesto ante todo la seguridad de los niños”, remarcó.

Arranque complicado

En los barrios del sudeste de la capital, donde ya hay más de 2.000 casos por semana, el virus del dengue apareció en marzo y se extendió de tal forma que en la mayoría de las casas se registraron contagios.

“Fue un arranque de clases complicado. Había alumnos con sus papás enfermos, que no los podían traer a clases. Después se contagiaron los chicos, e incluso docentes”, remarcó Paula, maestra jardinera de una escuela de la zona afectada.

“Al estar enfermos los papás, también se atrasaron los niños porque no tenían quién los ayude con las tareas”, contó Claudio Parra, papá de dos alumnos de primer y cuarto grado. Uno de sus hijos y varios compañeros del pequeño padecieron la enfermedad “quebrantahuesos”.

Claudia de Marco, docente de la escuela Miguel Lillo, contó que sí notó ausentismo de los alumnos como consecuencia del mal. “En la mayoría de los chicos que faltan por dengue, las madres te informan esta situación pero no tienen certificado médico porque no les están dando. Las guardias no entregan estos certificados y hay médicos de paro, así que es difícil”, señaló.

Según sus cálculos hay unos tres chicos por grado afectados. “La escuela se fumigó, se hizo una campaña de prevención junto con los chicos, se hicieron reuniones de padres y también realizamos tarea de concientización en el barrio, hablamos sobre cuidados, descacharrado, uso de repelentes, espirales y otras medidas preventivas”, destacó.

En la escuela Guillermo Griet, en Jujuy al 2.100, también hubo alumnos con dengue. Por eso, desarrollaron guías y trabajos en los que los niños debían hablar sobre el mosquito y cómo prevenir la enfermedad.

Lo mismo ocurrió en la escuela N 49 Juan Bautista Alberdi, en Martín Berho al 400. La directora Carolina Rosemberg contó que hay ausentismo escolar por varios casos de dengue, pero pocos llevaron certificado. También hubo contagios de docentes, e incluso debieron ser internados. “En la zona hubo muchos casos. Se fumigó la escuela el 3 de este mes. Tomamos medidas de prevención, pero nunca son suficientes. Por el clima, los pastos están altos y el mantenimiento es muy costoso”, remarcó.

Medidas

En casi todas las escuelas provinciales hoy se está hablando del dengue, especificaron desde el equipo de la Dirección de Escuela, Familia y Comunidad, a cargo de Ana López, del Ministerio de Educación. “Nos encontramos en articulación constante con el Ministerio de Salud de la Provincia. Lo que se está haciendo es mantener informada a la comunidad educativa sobre medidas de prevención, tipos de cuidados que hay que tener desde lo personal y lo colectivo, situación epidemiológica general de la provincia, el ciclo de vida del mosquito y cómo prevenirlo dentro de las escuelas”, explicaron.

Al ser consultados si se evalúa tomar alguna medida de suspensión de clases, dijeron que es algo que depende de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud. “Hasta el momento no fue especificada la suspensión de clases en ninguna zona de la provincia. Lo que si le pedimos constantemente a los equipos que componen las escuelas es que refuercen la necesidad de uso de repelentes y sobre controlar, a través del descacharrado, que la escuela no sea un espacio donde pueda haber criaderos de mosquitos”, concluyó.

Consejos útiles para ir a clases

- Aplicar repelentes de acción prolongada antes de entrar a la escuela.

- Arrojar los residuos en los cestos, especialmente los que puedan acumular agua.

- Cerrar todas las canillas que no estén en uso.

- Avisar a las autoridades ante cualquier síntoma.