En un mes la división de Delitos Rurales de la Policía esclareció robos registrados en fincas del norte y el este de la provincia. Entre esas medidas se destacan tres. “Esto fue fruto del intercambio de información entre las distintas unidades especializadas y a la comunicación constante. No hay que olvidar que estas son investigaciones difíciles porque hablamos de hechos que ocurren de noche, en zonas donde no abundan las cámaras ni la conectividad”, subrayó el comisario Luis Silenio Castaño, jefe de la unidad especial.

Secuestran armas, municiones y agroquímicos

El robo de agroquímicos fue uno de los delitos que fue creciendo en los últimos años, según consta en el incremento de denuncias. Los productores reclamaron en sucesivas oportunidades que los delincuentes apuntaban directamente a los galpones donde sabían que encontrarían los bidones de agroquímicos, un verdadero “oro líquido” porque por problemas de importación, el valor de este producto se disparó y sólo se comercializaría a precio dólar. El 20 de junio tres productores del este de la provincia denunciaron que en menos de una semana una banda organizada había entrado a robar en sus fincas.

Robaron $ 10 millones en agroquímicos y cubiertas

Producto de eso, la pérdida total rondaba los $ 11 millones. De uno de los galpones no sólo robaron los insumos químicos sino también las ruedas de los tractores, estropeando así toda una cosecha. Los delincuentes quedaron grabados por las cámaras de seguridad que habían instalados dos de las víctimas.

El 2 de junio hubo otro robo en una finca de citrus de Burruyacu. La banda que atacó allí desvalijó un galpón donde se guardaban los insumos. Este es uno de los casos que comenzó a resolverse. La investigación conjunta de Delitos Rurales con la Brigada Este los llevó hasta cuatro domicilios del sur de la capital que fueron allanadas por orden de la Justicia.

Avizoran que faltarán agroquímicos o que estarán muy caros

“En una casa del barrio Ampliación San Jorge tuvimos resultados positivos, donde secuestramos 50 bolsas de fertilizantes y 20 bidones agroquímicos. Hablamos de un botín de elementos que en total se tasa entre los U$S 30.000 y los U$S 37.000”, precisó el jefe de la Brigada Este, Raúl Herrera.

El investigador señaló que de esa medida podrían surgir nuevas pistas para dar con el resto de la banda. “Continuamos con la investigación aplicando las medidas que ordena la Fiscalía de Decisión Temprana”, indicó.

Los agroquímicos cuentan con un número de lote con el cual se pudo identificar a quién pertenecía el material recuperado.

Abigeato

El robo de ganado es otro de los delitos que sufren los productores. El 15 de junio Delitos Rurales en conjunto con otras divisiones de la Regional Este allanó un domicilio en Garmendia, Burruyacu, en busca de los animales que le habían robado días atrás al productor Ángel Quinteros.

En el marco de la investigación, se secuestraron 300 kilogramos de carne que se había adquirido sin documentaciones y que -en consecuencia- tampoco contaba con aprobación provincial para la venta.

También en ese lugar se encontraron elementos propios de una carnicería clandestina, además de monturas, machetes, y otras herramientas que se habrían utilizado para robar ganado de las fincas cercanas. La Fiscalía interviniente no ordenó detenciones a los sospechosos, pero se les informó que afrontarán un proceso.

El 25 de mayo un grupo de cuatreros robó ganado vacuno de una finca de El Molino, en Trancas. Las víctimas, María Josefina Aragón y Francisco Chebaia, denunciaron el caso y brindaron indicios sobre los posibles autores. “Todo el mundo acá sabe quiénes son los que roban animales en la zona. Son una familia que maneja varias carnicerías en San Pedro y en Trancas. Ya varias veces los allanaron y les encontraron terneros o bien carne sin documentación”, le contó Chebaia a LA GACETA. “Esto viene de años. Siempre actúan en días feriados o fines de semana largo porque saben que hay menos movimiento y es menos probable que los vean”, agregó el denunciante.

Por ese caso, el 31 de mayo la Justicia autorizó allanamientos en cinco carnicerías de la zona. En una de esas medidas se encontraron 300 kilos de carne, que estaba sin documentación y que se sospecha fueron producto del cuatrerismo. Además del alimento se secuestraron una serie de celulares que podrían servir para la causa. Por ese hecho ya hay dos imputados y se ordenó una prohibición de acercamiento a favor de las víctimas.

“El grupo (policial) de Anticuatrerismo hoy tiene camionetas 0 kilómetro y más personal. Eso es algo de lo que veníamos pidiendo. Sentimos que el ministerio de Seguridad está más presente en temas de Delitos Rurales. Creo que es algo positivo que se logró luego de varias reuniones que tuvimos los productores con la Policía y con representantes del ministerio”, consideró el productor Tomás Simón Padrós, de la zona de Trancas.