Entre la expectativa de los usuarios y las quejas de choferes de colectivos, el intendente Germán Alfaro avanzó en la reglamentación de una ordenanza para aplicar un servicio de transporte alternativo mientras se extiende el paro de transporte. Hoy transcurre la jornada 18 consecutiva sin colectivos porque los 3.600 trabajadores todavía no cobraron septiembre (igualando el récord del paro en mayo) y van 62 días en lo que va del año sin ómnibus.

Alfaro firmó por la mañana el decreto 2.986/2020 que ordena a la Secretaría de la Gobernación a “adoptar las medidas necesarias tendientes a garantizar con carácter excepcional y provisorio la prestación del servicio de transporte urbano colectivo de pasajeros”. Entre los considerandos, Alfaro justificó la decisión en el “grave trastorno social” por el conflicto en el transporte. Se justificó en el artículo 22 de la ordenanza de Transporte (400/79), que ordena que “en el supuesto que las concesionarias no prestaren el servicio mínimo exigido, el Ejecutivo queda facultado a adoptar medidas para garantizar dicha prestación”.

Trascartón, el secretario de Gobierno Rodolfo Ocaranza firmó una resolución que convoca a la inscripción de aspirantes para prestar el servicio “excepcional” de transporte en vehículos de menor capacidad (combis o minibuses) hasta el 20 de noviembre. La subsecretaría de Transporte determinará los requisitos técnicos y administrativos, sobre antigüedad de vehículos, características, normas de seguridad, recorridos, frecuencias, conductores, medidas sanitarias y formas de pago. Ocaranza explicó que el lunes se reunirá con dos asociaciones de transportistas escolares y que esperan tener listos los requisitos hasta el martes de la semana que viene.

El plan es ambicioso: en la Capital 14 líneas y alrededor de 800 colectivos brindan el servicio de transporte público. Alfaro avanzó con la aplicación de la ordenanza 5.011, del año pasado, que declaró el servicio de transporte como esencial y que obliga a las empresas a brindar siempre, aun durante medidas de fuerza, un servicio mínimo. En la sesión en la que se aprobó, se lo había comparado con el servicio de Salud: aunque haya paro del personal, se mantiene la atención en los servicios de emergencia.

El texto de la ordenanza expresa que el servicio mínimo no podrá ser inferior a un tercio de la frecuencia regular, es decir, que deberían circular 266 unidades. Ocaranza explicó que, aunque no fue definido, es probable que el servicio se pague en efectivo porque las máquinas validadores de las tarjetas son propiedad de las firmas de transporte.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA), reiteró su rechazo ante la medida tomada por la Intendencia. “La situación es desesperante. Los compañeros no tienen para el sustento diario de sus familias. No sabemos qué hacer, tocamos todas las puertas para buscar una solución. Todavía no llegan los fondos de la Nación por agosto, por $ 153 millones, que no alcanzan a pagar todo el sueldo de septiembre porque la planilla salarial es de $ 210 millones. No tenemos respuesta del Gobierno nacional. El problema es en el interior, en el AMBA ya acreditaron fondos y cobraron en tiempo y forma. EN cambio, hay empresas acá que no terminaron de saldar la deuda de agosto”, expuso César González, titular del gremio. Y agregó: “como si fuera poco, el intendente Alfaro habilita por decreto a traffic y combis para brindar servicio y pone en riesgo la fuente de trabajo de más de 3.500 familias. Eso es más fácil para él que buscar una solución de fondo. No podemos cobrar el sueldo”.


Tres claves del nuevo sistema

1- Tras más de 60 días de paro, Alfaro aplica una ordenanza de 2019 que declara el transporte público como servicio esencial en la ciudad.
2- La norma ordena que, aunque haya paro, se brinde un servicio mínimo equivalente a un tercio de la frecuencia habitual.
3- Como las empresas no garantizan ese servicio mínimo, Alfaro habilita a las traffics a inscribirse para brindar un servicio excepcional de ómnibus.