Tucumán entregó una postal totalmente impensada en el Día de la Independencia. Granaderos con barbijos; autoridades frente a una pantalla gigante; calles prácticamente vacías; escaso celeste y blanco en los espacios públicos; y el fervor patrio del 9 de Julio, en cuarentena.

La Casa Histórica abrió sus puertas para un número acotado de funcionarios de los tres poderes provinciales, que respetaron las distancias frente a una enorme pantalla que se montó en el tercer patio. A pesar de haber estado físicamente en la Quinta de Olivos, las telecomunicaciones hicieron posible que el presidente Alberto Fernández encabezara las celebraciones por el 204 aniversario de la Declaración de Independencia de la Argentina.

La unidad en un contexto de pandemia fue el eje central del mensaje presidencial, tanto desde lo discursivo como desde lo gestual. Además, se apoyó en el lenguaje inclusivo para dirigirse a todas las personas del país.

Los gobernadores de todas provincias -y de todos los colores políticos- asistieron de modo virtual en esta fecha especial, actitud que emocionó al jefe de Estado. Y ese gesto de respaldo se completó con el acompañamiento presencial de Miguel Acevedo y Carolina Castro, de la UIA; Héctor Daer, de la CGT; Adelmo Gabbi por la Bolsa de Comercio; Eduardo Eurnekián, por la Cámara de Comercio y Servicios; Javier Bolzico, de la Asociación de Bancos Argentinos; Néstor Szcech, de la Cámara Argentina de la Construcción; y Daniel Pellegrina, de la Sociedad Rural.


“Querido Alberto”

A la hora de la presentación de los mandatarios, Fernández repartió mimos con un puñado de ellos, como Gildo Insfrán (Formosa); Juan Schiaretti (Córdoba); Arabela Carreras (Río Negro); Horacio Rodríguez Larreta (CABA); Axel Kicillof; Alicia Kirchner (Santa Cruz); Jorge Capitanich (Chaco); y Juan Manzur.

El gobernador de Tucumán fue el único de los 24 que tuvo la palabra. En un discurso breve respaldó la gestión del Presidente en medio de la pandemia y le demostró su afecto empleando ocho veces la palabra querido. Manzur fue retribuido con dos “querido” y tres “amigo”.


Mensaje de unidad

En el tramo más fuerte del mensaje, luego de un repaso de las circunstancias económicas en las que asumió su mandato en diciembre, el Presidente convocó a todos los argentinos a aunar fuerzas y a tomar esta fecha patria como un punto de inflexión. “Quiero que el 9 de Julio sea la inyección de fuerza que todos los argentinos precisamos para ponernos de pie. Que entendamos que ninguna sociedad concreta su destino en medio de insultos, de divisiones y fundamentalmente teniendo al odio como común denominador”, reflexionó. Y agregó: “vine acá a terminar con los odiadores seriales. Vine a abrir los brazos para que todos nos unamos en busca de este destino común. No vengo a instalar un discurso único. Sé que hay diversidad, y la celebro; de todo tipo, de género e ideológica. Lo que necesito es que esa diversidad sea con responsabilidad; no mentir y respetarnos”.

Fernández alertó que América Latina es el actual epicentro de la enfermedad. Se esperanzó en que la cuarentena dura para el AMBA finalice el 17, para comenzar a reconstruir el país, con un sistema más igualitario. “Tenemos que entender que el odio y la división nos dejó en el lugar que quedamos. A mí me duele ver el odio, venga de donde venga, porque se que el odio nos posterga, nos paraliza y nos pone en el peor lugar como ser humano”, expresó.