Las noches de Copa Libertadores deberían tener su propia fase lunar. Así como el único satélite natural de la tierra va rotando, adquiriendo así un nombre particular en cada semana, noches como las que volverá a vivir Atlético hoy ante The Strongest deberían estar respaldadas por los astros. Una buena razón para que eso pase es lo épicas que suelen ser estas jornadas donde se juegan partidos del torneo más importante a nivel clubes del continente.

¿Qué hincha de Atlético, por ejemplo, se olvidó de la noche del 17 de mayo de 2018? Aquella en la que el equipo de Ricardo Zielinski jugó en Asunción del Paraguay ante Libertad, intentando conseguir un empate que lo clasificara -por primera vez en su historia- a los octavos de final de la Copa. El 0-0 final le dio el boleto a la fiesta de los “Dulces 16” a Atlético.

RELAJADOS. Risso Patrón, Pizzicannella y Sánchez, en el patio de la habitación en Bolivia. Lucchetti, estará en la tribuna.

Los detalles que maquillaron el resultado de ese partido en Paraguay hicieron de esa noche, una con “copa menguante”, la misma fase que experimentará la luna hoy.

En ese momento, Cristian Lucchetti estaba en plena recuperación de la lesión que sufrió en su hombro y que derivó en una operación, a fines de 2017. El arquero titular en ese entonces era Augusto Batalla pero también estaba lesionado por lo que la dupla de arqueros con las que el entrenador viajó a Asunción fue la misma que estará hoy en el estadio Hernando Siles: en el arco, Alejandro Sánchez y en el banco, Franco Pizzicannella.

Se trató de un verdadero equipo de arqueros. Para mala fortuna del “Oso”, un error de Gabriel Risso Patrón, lo obligó a cortar una acción de ataque y se fue expulsado justo antes del entretiempo. Un nervioso “Pizzi” (hasta allí no había debutado en Primera) tuvo que hacerse cargo del arco “decano”.

“¡No! Ahora no (está nervioso). Estoy bien tranquilo”, confiesa Pizzicannella en Santa Cruz de la Sierra, a la espera del trascendental partido de hoy. Buena parte de esa tranquilidad se la dio Lucchetti que, aún lesionado, había viajado a Paraguay a alentar a la delegación. “Tranquilo, no le tenés que demostrar nada a nadie”, le dijo el “Laucha” al juvenil, segundos antes de entrar. Lucchetti, en la platea, bajó hasta la baranda a la altura del banco de Atlético para hablar con el arquero. Sánchez se dirigía al vestuario masticando bronca. Era entendible pero todo estaba controlado.

Lucchetti, como aquella noche, también estará en la tribuna ante The Strongest. El mendocino viajó con la delegación pese a estar suspendido tras la expulsión sufrida ante Gremio, en 2018. Claro, no podía abandonar a sus compañeros y menos al equipo de arqueros. Un equipo dentro del equipo que ya lleva casi tres años. En agosto de 2017, Sánchez llegó a Atlético como refuerzo. Lucchetti y “Pizzi” ya estaban en el plantel. A partir de ahí, noches como la de Paraguay o como la de hoy -esperan los hinchas- son habituales. El entrenador del equipo de arqueros es Andrés Jemio Portugal.

Otra noche inolvidable del equipo de arqueros fue la del 10 de noviembre de 2017 ante Rosario Central. En las semifinales de la Copa Argentina, Lucchetti se fue reemplazado y lesionado. Justamente se había lastimado el hombro que le impediría jugar la fase de grupos de la Libertadores 2018. Antes de ser reemplazado, atajó un penal clave. En la serie que le seguiría a los 90 minutos tras el 0-0, los atajaría el “Oso” dándole al equipo el pase a la final.

Por estas horas, el equipo de arqueros está más firme que nunca, a la víspera de otra noche de “copa menguante”. Sánchez y Pizzicannella comparten habitación en el hotel en Santa Cruz y están listos para salir a la cancha. “Siempre nos decimos cosas positivas”, cuenta “Pizzi”.

El ánimo en ellos será fundamental para esta noche. Principalmente para Sánchez que saldrá a la cancha y jugará por primera vez en la La Paz. Si llega a hacerlo “Pizzi” será su primera vez a más de 2.500 metros pero para eso está Lucchetti. Si bien no lo hizo con Atlético, el arquero sí jugó en la altura a lo largo de su extensa carrera y más que cosas positivas, les trata de decir cosas útiles a los miembros del equipo de arqueros que saldrá a la cancha.

Será un partido difícil pero jugable. Después de todo, una noche de Copa Libertadores, es una noche para tener confianza. Y mucho más en un equipo de arqueros como el que tiene Atlético.