La llegada de los federales alteró a una parte de San Cayetano, en la capital. Los efectivos, en la única casa de dos plantas de la zona, secuestraron drogas, armas, dinero en efectivo, y detuvieron a una pareja sospechada de ser los propietarios de un “quiosco” en el que se vendía droga.

El personal de la División Antidrogas Tucumán de la Policía Federal recibió meses atrás una denuncia anónima. Un vecino dijo que en una casa de Anselmo Rojo y Brígido Terán comercializaban estupefacientes. Informó, además, que el lugar era manejado por una pareja, que había tenido un importante crecimiento económico en los últimos tiempos. “Antes vivían en un rancho, pero en menos de dos años se hicieron una mansión”, explicó. Los investigadores determinaron luego que los sospechosos habían incursionado en el negocio, tras la detención de un vecino de la cuadra por el mismo delito. La misma fuerza había arrestado al acusado hace poco menos de dos años.

Con autorización del fiscal federal Carlos Brito, los pesquisas comenzaron con la investigación. Confirmaron que la casa más importante de la zona, decenas de jóvenes concurrían a comprar cocaína. Sumaron pruebas suficientes y consiguieron que el juez Fernando Poviña les diera una orden de allanamiento.

Doble traba

Los federales sabían que para realizar la medida debían sortear un inconveniente. La casa sospechada de funcionar como centro de comercialización de drogas, tenía una sola puerta de ingreso con doble hoja de metal, lo que la hacía prácticamente inviolable. Esta es una modalidad que se hizo famosa en los “quioscos” de Rosario y que fue imitada rápidamente en casi todo el país. Los vendedores buscan de esta manera demorar el ingreso de las fuerzas de seguridad para poder eliminar las pruebas en su contra.

El equipo táctico de la División Antidrogas tiene un sistema para sortear este tipo de obstáculos. En la parte delantera de una Susuki Vitara modelo 1998 colocaron un objeto de metal, con el que impactan con un golpe seco esas puertas. No las rompen, pero sí logran arrancarlas de la pared. Los otros hombres del grupo pueden ingresar rápidamente al lugar para reducir a los ocupantes del búnker. “El efecto sorpresa es clave. Después hay que actuar rápido para no darles tiempo a nada. Luego entra los investigadores a realizar las requisas”, explicó un miembro del equipo.

El jueves, en San Cayetano, los federales ingresaron y encontraron, según confirmaron fuentes judiciales, a la propietaria estirando la cocaína con dipirona, junto a otra persona. En total, hallaron 500 dosis de “merca” y unos $ 140.000 perfectamente embolsados (“termosellados”, según la jerga del mundo narco), que habrían estado listos para la compra de droga. También se llevaron una camioneta Ford Ranger modelo 2017 que habrían usado los acusados, pero que estaba a nombre de un tercero.

Quejas

“Era hora que hicieran algo. Todo el mundo sabe que en la Anselmo Rojas está plagado de venta de drogas. Si no lo hacen en las casas, andan los soldaditos en moto vendiendo. El barrio está así por culpa de los delincuentes”, explicó Juan Carlos, vecino del lugar y uno de los pocos que aceptó a hablar con LA GACETA.

El allanamiento se produjo a poco más de dos cuadras del lugar donde, hace menos de una semana, en Anselmo Rojo al 100, un adolescente recibió siete disparos en distintas partes de su cuerpo.

Las primeras investigaciones indicaron que se trató de un ataque vinculado al narcomenudeo. “Nada nos sorprende en este sector de la ciudad. Acá, por culpa de la droga la vida no tiene valor. Estamos resignados a que pase cualquier cosa”, señaló Francisco Medina.

La mujer fue trasladada hasta los calabozos de la División Antidrogas, ubicada en el corazón de Barrio Norte. Allí compartirán encierro con otros 35 detenidos por diferentes delitos, en calabozos que tienen capacidad para 16 personas. La mujer, al tener un hijo de un año, podría recibir en las próximas horas el beneficio del arresto domiciliario. Volverá a su casa, una de las más vistosas de San Cayetano.

Operativos en Aguilares

Secuestraron droga y hubo detenidos.

Ayer se concretaron 16 allanamientos de manera simultánea en viviendas del barrio Villa Nueva, en Aguilares. Por los operativos fueron detenidas cuatro personas y se secuestraron un arma de fuego, droga, dinero en efectivo y vehículos robados, según informaron fuentes judiciales.

“El objetivo era encontrar a dos prófugos de la Justicia que tienen muchas causas en proceso. También han sido descubiertos elementos vinculados a otro delitos”, dijo el fiscal Enrique Rojas, de la Unidad Fiscal de Delitos Contra la Propiedad del Centro Judicial Concepción. Las causas de origen eran robos agravados y simples. “Se afectaron 300 efectivos para dar el marco de seguridad y cumplir las medidas con éxito”, indicó el jefe de Policía, Manuel Bernachi.