Durante la cena de despedida de los más de 1.000 participantes del XXX Congreso Internacional de Técnicos en Caña de Azúcar, el secretario de la Issct, Jean Claude Autrey, entidad que agrupa los especialistas, les agradeció la intervención y les deseó un buen retorno a sus países, y “pasó la posta” de la próxima sede del encuentro mundial para 2022, a los representantes de India.

En su alocución, Autrey agradeció y felicitó a los miembros de la comisión organizadora por el esfuerzo “para coronar con éxito este Congreso”, y anunció la distinción de tres miembros de la Society of Sugar Cane Technologists en el campo de la ciencia y la tecnología, como “honorarios y vitalicios”. Se trata del doctor Peter Allsopp, de Australia, entomólogo; el doctor Manuel Regis Leal, de Brasil, especialista en diversificación y coproducción; y Timothy Murray, de Sudáfrica, productor, ex presidente del consejo de la Issct.

Hoy, los técnicos inscriptos para participar del pos-Congreso (alrededor de 200) viajarán hacia Salta, donde visitarán las instalaciones y cultivos del ingenio San Isidro. Mañana concluirán la gira técnica en Jujuy, en el ingenio Ledesma. El domingo, tras una visita a un campo experimental, los visitantes partirán a sus respectivos países.

Sebastián Murga, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, donde se desarrolló el congreso, señaló que el balance final fue muy positivo. “Estamos muy contentos por el resultado. Hemos aprendido mucho de los aciertos y errores; este congreso nos enseñó mucho a los dirigentes ruralistas; los errores cometidos no lo vamos repetir, y nos pone a pensar para el futuro qué tipo de encuentros de este nivel podremos concretar”.

Consultado por la organización de la Expo Tucumán 2019, que comenzará en 14 días, Murga apuntó que los estilos de muestra son distintos y que por eso hay que adecuar ahora el predio y los stands a las necesidades de los expositores locales. “Vamos a mantener el formato de puro campo, con la idea de acercarlo a la ciudad”, explicó.

Confianza

Por su lado, el ingeniero Jorge Scandaliaris, presidente del comité organizador, reconocido por los técnicos de distintos países como uno de los pilares que sostuvo el éxito del encuentro mundial, remarcó que “lo más importante de todo es que hemos demostrado que tenemos capacidad para realizar encuentros de gran envergadura, eventos complejos”.

“Yo confiaba en las capacidades de los argentinos y eso se puso de manifiesto en una muestra que la verdad, aunque no corresponde que lo diga yo, recibió muchos elogios por la organización, la logística, la atención personalizada y por los servicios que estuvieron en un gran nivel. Esos comentarios no prestigian sólo a Tucumán, sino también al Norte Argentino y a la Argentina como país”.

“A partir de este primer balance positivo, albergamos la esperanza de que vayan a traccionar muchos encuentros más de primer nivel para fomentar el turismo y la actividad económica de Tucumán. Creo que esto es decisivo: demostrar que tenemos capacidad para realizar un Congreso tan complejo, en condiciones difíciles como la que atraviesa hoy el país y la actividad azucarera mundial”, remarcó.

Scandaliaris destacó como principal beneficio del encuentro mundial la interacción de los participantes en la evaluación de productos energéticos a partir de la biomasa de la caña de azúcar, porque “tiene un gran futuro”.

“Esta es una gran oportunidad para la Argentina, pero hay que trabajar en varios frentes, en la ciencia y en la técnica y poner a punto los detalles que hacen a la productividad y la sustentabilidad, para hacerlos más rentable y más competitivos a los productos de la energía”.