Los comercios del microcentro sintieron el impacto del paro en el transporte público. Menos movimiento de potenciales compradores en las calles y complicaciones para que los empleados pudieran llegar a sus trabajos fueron las quejas recurrentes de la mañana. 

Aunque la gran mayoría de los trabajadores consiguió llegar en horario a sus respectivos trabajos, sí se percibió una caída en la circulación de personas por el centro. 

En un comercio de la calle Córdoba al 600 Fátima Cruz, explicó que por suerte todos los empleados pudieron venir. “Todos tienen que venir”, enfatizó. “Las ventas están bajas, el paro de colectivos afecta muchísimo a los comercios; y esto se suma a la 'nueva moda' de las ventas online, porque uno puede tranquilo comprar desde la comodidad de su casa”, contó.

Holga Garvich trabaja desde hace 53 años en el mismo local comercial, en Mendoza al 600. “Si no hay medios de transporte, al menos que sea por un problema real, honesto. No sean pícaros, basta ya de mentir”, sostuvo. Enojada, agregó: “hay que ponerle el hombro al país, sino nunca vamos a cambiar”.

“Siempre vamos a encontrar una manera de llegar al trabajo, todo el mundo tiene autos, motos e incluso bicicletas. El tema es que dejen de intentar sacar plata a la gente”, concluyó Garvich.

“Como usuario no estoy de acuerdo. No creo que sea verdad lo que están diciendo de que no tienen plata, es todo una táctica de manipulación, una jugada. Es siempre lo mismo", renegó Miguel López, empleado en un puesto del Mercado del Norte, acerca del pedido de aumento en las tarifas por parte de los empresarios. 

Daniela Jiménez, encargada de otro comercio del microcentro, contó que todas las empleadas pudieron llegar. “El tema son las ventas, son los usuarios los que se quedan en casa porque no van a pagar un taxi para venir a gastar. La lluvia tampoco ayudó”, enfatizó.

Sobre calle Muñecas al 100 se encuentra el local en el que trabaja Tania Ávila, quién advirtió que era previsible que se reeditara el conflicto en el transporte. “Ya habían anunciado que en febrero volverían a plantear el tema”, dijo. Contó que si el paro se mantiene, lo que harán es fijarse en los grandes locales. “Si ellos abren nosotros tenemos que abrir”, concluyó.

“Esto no nos ayuda para nada. De por sí la gente cuida más el bolsillo, si antes compraban cinco artículos ahora compran dos, pero si no tienen cómo moverse, las ventas pasan a cero”, reveló la joven.

En una librería en San Martín al 600 “el movimiento que se ve es lento, incluso a pocas semanas del comienzo de clases”. Así lo explicó Lucas Gonzáles. Según lo que pudo apreciar, las ventas se mantuvieron normales estos últimos meses, pero un paro indefinido en un momento clave como el inicio de clases, podría llegar a generar problemas.

Pamela Guerrero viene todos los días a trabajar a un local de la Galería Pezza, y siempre toma el colectivo. Sin embargo, hoy no le quedó otra opción que pagar un taxi. “Todas las chicas vinimos en remises porque no podemos faltar, pero tuvimos que poner de nuestro bolsillo”, manifestó.

FOTO ARCHIVO/ LA GACETA.

Guerrero no fue la única que se trasladó por este medio, Milagros López también tuvo que llegar a este último recurso. “Me muero si el paro sigue, por ejemplo, hasta el viernes. Se me va a ir el sueldo en taxi. Mi jefa no puede pagarnos a fin de mes y aparte esto, a nadie le dan los números”, detalló López.

"No es justo que hagan esto, no se puede jugar con la gente. Es toda una mentira para que se mueva más plata", dijo Graciela Cabad. En sí los empleados del lugar no tuvieron inconvenientes en llegar a trabajar, según detalló Cabad. "El tema es la gente, si ellos no salen nosotros no vendemos", finalizó.

El paro de ómnibus comenzó hoy y se extenderá por tiempo indefinido. Desde el gremio afirmaron que mantendrán la huelga hasta que se salde el 100% de la deuda. Por el momento tanto la Municipalidad como el Gobierno no anunciaron ninguna solución.