Allegados a Mauricio Macri revelaron que el Presidente “puso mucho de si mismo, de su historia y de sus sentimientos” en el discurso en el que anunció la eliminación de ministerios y citó algunas medidas económicas de emergencia para enfrentar la crisis. Durante 25 minutos el jefe de Estado leyó el texto consensuado entre los encargados de elaborarlos, Julieta Herrero y Alejando Rozitchner, con el jefe de Gabinete Marcos Peña, y el consultor Jaime Durán Barbá.

Según La Nación, en la Rosada admiten que Macri agregó el párrafo que decía que los últimos cinco meses habían “sido los peores” de su vida, sólo comparable con los 12 días que pasó secuestrado por la “banda de los comisarios” (1990). Durán Barba, por su lado, señaló que “el desafío era que Macri hablara para todos, que conectara con todos; y creo que se logró”. “Se vio un Presidente auténtico”, dijo otro colaborador.

Sin embargo, después de mucha expectativa, Macri dio el mensaje en el que adelantó medidas políticas para afrontar la crisis y las consecuencias de la corrida cambiaria de la semana pasada; pidió a la gente paciencia y esfuerzo; responsabilizó a factores externos e internos por la delicada situación económica y social actual del país, y anticipó cambios en su gabinete.

Por su lado, los diarios más críticos analizaron hasta “el lenguaje no verbal” de Macri y lo que comunicó con sus gestos. Pero en cuanto al mensaje en sí, consideran que “básicamente” son expresiones que usó el jefe de Gabinete la semana pasada en una entrevista en radio Mitre, y cuando participó en el Consejo de las Américas. Por caso: “El fracaso en la Argentina es que siendo uno de los países potencialmente más ricos del mundo tiene un 30% de pobreza”; o “Estamos encaminados a lograr el equilibrio fiscal, que es el eje central para reducir nuestras vulnerabilidades; claramente hay problemas, pero hay que ver la película y no la foto”; y la muletilla, “Hay que ir con la verdad para solucionar de manera madura y responsable nuestros problemas” (Perfil).

Por su lado, Infobae midió los 25 minutos de “cadencia marcadamente pausada”. Apunta que Macri hizo 26 pausas de alrededor de 3 segundos; dos pausas largas después de la palabra “corrupción” (6 veces mencionada); 66 apariciones de la palabra “no” (“no había reservas”, “no podemos gastar”), y el verbo hacer -sobre todo el gerundio “haciendo”- tuvo 28 apariciones.

Declaraciones

"En estos meses se desataron todas las tormentas juntas, pero no vamos a perder todas las esperanzas; esta no es una crisis más".

"El mundo volvió a decirnos que vivimos por encima de nuestras posibilidades. No podemos seguir gastando más de lo que tenemos".

"Sabemos que con esta devaluación la pobreza va a aumentar, pero vamos a estar ahí para quienes más expuestos están en este momento".

"Vamos a trabajar sobre tres ejes: hacia el equilibrio de las cuentas públicas; para el trabajo formal, y construir un Estado sin corrupción  ".