WASHINGTON.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió ayer “solidaridad” a los países vecinos de Venezuela ante el gran número de ciudadanos de ese país que huyen de la grave crisis política y económica y les recordó que tienen obligaciones internacionales en materia de migrantes y refugiados. “Nuestro continente tiene que mostrar en estas horas difíciles solidaridad para acoger a los hermanos y hermanas latinoamericanos en problemas”, instó el presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y relator para Venezuela, Francisco Eguiguren, al presentar en Washington un informe sobre ese país.

“Estamos muy preocupados, alarmados y consternados por esta situación”, manifestó sobre el éxodo de venezolanos. La llamada llega después de que el presidente Juan Manuel Santos ordenara la semana pasada reforzar la frontera con Venezuela ante la masiva llegada de venezolanos a Colombia. La CIDH ha pedido permiso al Gobierno colombiano para visitar la zona fronteriza y espera una respuesta a fin de esta semana.

El secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrao, recordó que los países que están recibiendo a quienes huyen de la crisis política y económica en Venezuela tienen “obligaciones” con ellos contraídas en el ámbito internacional y deben protegerlos, ya sea a través de visas humanitarias u otros mecanismos. Pidió además la elaboración de “medidas de asistencia humanitaria” y de “medidas políticas contra la discriminación y la xenofobia”.

En el informe presentado ayer en Washington, la CIDH expresa preocupación por el desplazamiento de venezolanos “como mecanismo de superviviencia” ante una grave crisis en la que escasean los alimentos y los medicamentos y crecen la violencia y la inseguridad. “Los países a los que están llegando personas venezolanas se enfrentan a desafíos, entre los que destacan la protección internacional, seguridad física, falta de documentación, violencia sexual y de género, abusos y explotación, así como la falta de acceso a los derechos y servicios básicos”, indica.

La CIDH es un órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y tiene como cometido vigilar el cumplimiento de los derechos humanos en el continente. La realización del informe -el tercero sobre Venezuela en su historia- se acordó en septiembre ante el “serio deterioro” que han sufrido los derechos humanos en el país en los últimos dos años. En lo referente a los migrantes, el documento le pide directamente que no impida la salida de quienes que quieren solicitar asilo en otros países.

“En muchas ocasiones, las y los migrantes han encontrado una serie de obstáculos derivados de la falta de canales legales para migrar”, indica la CIDH. (DPA)