El submarino ARA San Juan desapareció en el océano Atlántico el 15 de noviembre úlimo, sin que la intensa búsqueda a la que fue sometido desde entonces diera resultado. Pero hoy se conoció que meses antes, el 9 de julio, la nave había mantenido un incidente con un submarino nuclear británico y dos días antes casi fue embestido por un barco pesquero chino.

Según destaca Infobae, el 7 de julio, dos días antes del primer incidente con el submarino británico, el ARA San Juan tuvo contacto con el pesquero chino Lu Rong Yuan Yu 883.

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Según el reporte de la Armada, que ya fue entregado a la jueza federal de Caleta Olivia Marta Yáñez, el sumergible argentino "investigó" a la embarcación oriental fuera del área económica, pero en sus adyacencias porque "prendía y apagaba su sistema de identificación". 

El informe firmado por Pedro Martín Fernández detalla que "el pesquero comenzó a propulsar a gran velocidad" rumbo la posición del submarino cuando se intentaba realizar un "acercamiento" para identificación del buque asiático. Ese movimiento obligó al capitán a sumergirse y realizar "maniobras evasivas" para evitar una colisión con el barco chino, hasta que detectó que el pesquero se había alejado. 


Por lo tanto, el ARA no sólo se vio obligado a sumergirse por un buque británico, sino que también que tuvo un incidente con un navío asiático que intentó embestirlo. El ARA San Juan tenía su profundidad operativa limitada a 100 metros para garantizar su navegabilidad.

Falta de mantenimiento

En el documento recibido por mesa de entradas de la Fuerza de Submarinos el 15 de agosto de 2017, Fernández reconoce que en la navegación que comenzó el 1° de julio hubo problemas técnicos vinculados a la falta de mantenimiento. 

El informe rotulado como "confidencial" destaca, además de los incidentes con el submarino nuclear y con el pesquero chino, una serie de irregularidades: 

- La unidad zarpó con un solo periscopio en servicio (periscopio de ataque). Al sexto día de navegación, se detectó un defecto en su óptica que no permitía hacer foco correctamente. El reporte, enviado al "Comandante de la Fuerza de Submarinos" destacaba que "esto no permitió obtener fotografías con la cámara digital que se coloca en el periscopio" y reconoce que, para subsanarlo, los militares argentinos tomaron imágenes de los objetivos sobre los cuales debían realizar inteligencia "con un teléfono celular a través de uno de los oculares". 

- Desde el momento de zarpar el ARA San Juan presentó problemas en su sistema de comunicaciones. 

- Durante el sexto día de navegación con el buque en maniobra de snorkel, se produjo el ingreso de agua de mar al ventilador del batería de proa. La razón que encontraron después de estudiar el problema fue "la falta de estanquidad en la válvula E 19". Un inconveniente que el vocero de la Armada reconoció que seguía vigente en la última misión. 

- El día 11 de navegación se informó al comando de submarinos que el ARA San Juan perdía 50 litros de aceite diarios. Se alertó de que "no se pudo detectar su origen", por lo cual "en caso de ser necesario, solo podría extenderse el período de patrulla ordenado en dos días".

Pérdida de aceite

Ayer, ante la jueza Yáñez, los dos tripulantes que se bajaron del ARA San Juan en Ushuaia (los marinos Juan Gabriel Viana y Humberto René Vilte) reconocieron que el submarino tenía fallas, entre ellas la pérdida constante de aceite. Es decir que el inconveniente continuaba.