URUGUAY.- (Por Edu Ruiz, enviado especial de LAGACETA.com) "Viajamos a Quito en auto, mirá que vamos a estar cansados. Para nosotros venir a Montevideo fue como ir a Las Termas de Río Hondo", comenta un hincha de Atlético presumiendo por los viajes que el club de sus amores le está permitiendo hacer. Otros, de Simoca, cuenta que demoraron apenas 16 horas para llegar a la capital uruguaya. Así se multiplican historias detrás de cada uno de los tucumanos que llegaron a Montevideo en las últimas horas.

Están por todos lados. En la zona de los bares, en el shoppping o en las inmediaciones del Hotel Hilton, donde se encuentran los jugadores. Son todos como una enorme familia que planifica cada movimiento para llegar al estadio Campeón del Siglo, situado a unos 20 kilómetros del búnker de Pablo Lavallén y sus hombres.

La amabilidad de los uruguayos permite que no haya ningún tipo de incidente. Montevideo es una ciudad grande, con mucho tráfico, pero con poco ruido. Es por eso que cada vez que un grupo de hinchas del "Decano" comienza a cantar, la atención de todos va directamente hacia ellos. Entonces preguntan de dónde salió esa gente alborotada. Cuando escuchan la respuesta, los relacionan directamente con la hazaña de Quito.


Los hinchas de Nacional que hablaron con LA GACETA pronostican que será el equipo tucumano el que se llevará los tres puntos al "Jardín de la República". "Lo vi a Tucumán, tiene lindo cuadro. El fútbol uruguayo es un desastre. Yo soy de Nacional, pero ninguno de los dos está bien", dice un taxista mientras gira en "U" por una avenida, algo que está permitido en esta parte del mundo.

En la previa no parece haber antipatía entre "decanos" y "carboneros". Es más, los uruguayos les recomiendan dónde comer los mejores chivitos (la versión uruguaya de nuestros lomitos) y cómo llegar a un estadio que esta noche será una fiesta.