“Iban a terminar mal”

Rubén Chebaia - Ex intendente de la capital, actual legislador electo

Sólo tengo que expresar mis condolencias por el fallecimiento de José Domato. Con él fuimos adversarios políticos, no personales. Pensábamos distinto. Domato no era un corrupto sinvergüenza; sólo que políticamente no entendía los nuevos tiempos de la democracia. Iban a terminar mal, como terminaron. Se lo habíamos advertido. Yo hice lo imposible por hacerles entender que había que respetar la soberanía popular. Los mecanismos de la elección indirecta eran de la antigüedad, no eran apropiados. Hice lo imposible, sin recurrir al contubernio. Yo pretendía que se respete la soberanía popular. Ese acuerdo se hizo entre gallos y medianoche, salieron a festejar a la 1, a escondidas de la sociedad. El único ganador que no era gobernador era yo. Cuando en política la legalidad no comulga la legitimidad estamos a contramano de la democracia, y no hay república. Domato terminó intervenido, por un Gobierno de su propio signo; procedieron a enjuiciarlo y a detenerlo.

“Garanticé el triunfo”

José Osvaldo “Renzo” Cirnigliaro - Ex legislador, ex funcionario provincial

A partir de los datos oficiales que surgieron del escrutinio definitivo (de la elección de 1987), comenzó una etapa difícil que (aún) hoy genera controversias. Para los compañeros del peronismo, era sobrentendido que los votos de Acción Provinciana (el partido por el cual me presenté) y del peronismo iban a terminar en un solo candidato: me presenté para garantizar el triunfo del peronismo. Esta declaración fue pública y emitida con anterioridad a la contienda electoral. Nadie puede alegar ignorancia, ni sentirse defraudado con mi conducta. Primero la Patria, después el Movimiento y por último los hombres. Pese a pretender garantizar el triunfo peronista, me era difícil votar por Domato. Pensaba que no iba a terminar su Gobierno, porque pese a ser un buen hombre, no poseía carácter para aguantar presiones. Exigí la intervención del PJ y mi designación como senador nacional para el próximo mandato. Para evitar los descalabros de Domato, solicitamos compartir el Gobierno desde el área social.

“Un militante ejemplo”

Antonio Isaac Guerrero - Ex diputado nacional, ex senador provincial

En José Domato se sintetizaban los rasgos de los militantes peronistas de su época: un hombre con convicciones, comprometido con Tucumán y con el Partido Justicialista, desde su juventud. Como militante, siempre fue ejemplo de una gran conducta. Porque se destacaba de entre sus pares fue elegido candidato a gobernador. Nos enorgullece a todos los que lo conocimos. Fui su compañero en la lista de candidatos a senador provincial; y en aquella época sorteábamos dos elecciones: la interna y la general. Era un hombre honesto, la política le hizo mucho daño; no correspondía ninguna intervención federal en aquel momento. Yo era diputado nacional y discutimos en Buenos Aires; pero obviamente, otros intereses definieron la intervención. Domato era un referente dentro de una generación de militantes comprometidos por una causa; el PJ tucumano tenía muy buenos dirigentes. Era un ejemplo de honradez; pese a ello, vivió un mal momento con la Justicia. Pero la historia lo va a reivindicar.

“Vivió y murió humilde”

Olijela del Valle Rivas - Ex senadora nacional, ex legisladora

José Domato era un hombre probo, humilde. Dedicó todas sus fuerzas a trabajar por la provincia en momentos muy difíciles. Era una persona de bien. Me llenó de tristeza cuando lo detuvieron en el aeropuerto. Se lo planteé al presidente (Carlos) Menem, y por eso cumplió arresto domiciliario. Destaco su laboriosidad, su dedicación, su trabajo, su honradez; llevaba en la sangre todas esas cualidades. Murió como vivió, humilde, siempre en la misma casa. Cuando (Fernando) Riera me llamó y me dijo que era el momento de elegir su sucesor, si bien había otros dirigentes capacitados, inmediatamente nos salió su nombre, por cómo había trabajado en el Senado provincial. Era un hombre íntegro; no tenía maldades, se dedicaba a trabajar y a honrar el cargo. Las circunstancias hicieron que la situación económica empeorara, y vino la intervención. Ojalá los futuros funcionarios tengan el temple, la honestidad y la decencia de Riera y de Domato. Lamento mucho su fallecimiento; que descanse en paz.