Como un océano/Como un mar/Como río correntoso/Como lago inabarcable.

Las aguas lo han llevado a Pedro Aznar a distintos puertos, pero todas lo impulsaron hacia adelante. Quizás el primero fue su llegada, aún adolescente, al mítico Serú Girán desde Alas; luego su partida a Estados Unidos, para estudiar en la Escuela de Música de Berklee, paso previo a sumarse al grupo de Pat Metheny; su regreso al país y su inicio como solista; sus colaboraciones con otros músicos; sus escritos; sus creaciones y su permanente investigación musical... Condensar sus cuatro décadas entre escenarios y estudios en un sumario sería romper en partes una integridad, como intentar tomar toda el agua de un solo vaso.

No pude ser la gota/Música en el cántaro/Pausa que abraza y suelta/los pájaros del deseo.

Si algo amalgama a los muchos Aznar es su creatividad, eje del libro de ensayos que publicará en 2015. “Para mí, es una forma de ver y de estar en el mundo, un modo de vivir, de escribir y de participar activamente en las cosas”, afirma en la entrevista realizada con LA GACETA.

Al momento de elegir uno de sus discos clave, el artista mencionó hace tiempo a “Cuerpo y alma”. Ahora suma “Quebrado” (del que se extraen las letras de esta nota) como otro producto central: “es uno de los temas más logrados y un álbum vital en mi carrera; si bien no es un cambio, es una apuesta fuerte”.

Esta canción estará en el repertorio que brindará esta noche, que en su mayoría fue elegido por el público mediante una votación en Internet. “A la carta” es, a su criterio, “una manera de hacer participar a la gente en forma directa, y quedó una lista muy interesante con éxitos que sabíamos que iban a estar porque el público los pide constantemente y otros que se sumaron ahora, y que nos sorprendieron por su presencia y recuerdo”.

Como altar de piedra/Como sacrificio/Como corazón arrancado/Como sangre en oleadas.

Esa sangre se transforma en vino en “Abremundos”, su línea de tintos y blancos del Valle de Uco, en Mendoza. “El nombre tiene que ver con la creatividad. Toda expresión creativa te abre una nueva puerta y te pone en contacto con una entidad diferente. Hacer vinos es un norte aparte de una ciencia, es decididamente un hecho cultural importantísimo que define un país y una región. Con mi socio hicimos una apuesta con una fuerte cuota de personalidad y a futuro”, explica.

No supe ser la paz/La hondura que no ahoga/La risa que perdura/La confianza que entrega.

El músico es estricto e implacable. Lo explica: “Soy muy exigente conmigo mismo. Sólo lo que pasa el control de calidad que es que me guste a mí, me animo a hacerlo público. Si no, sería falso. No hago las cosas igual que hace 40 años, felizmente, pero no arreglaría nada de lo que hice, no cambiaría nada y no me arrepiento de nada”. Y cita a Jorge Luis Borges, al afirmar que “no hay que retocar ni hacer cambios a nada de lo que se hizo, porque sería torcerlo”.

Mi seguridad no alcanza/Una lanza abrió un costado/Detrás de esta máscara/hay un chico asustado.

Del Aznar casi niño de sus inicios a sus 55 años de ahora cambiaron muchas cosas, pero siempre fue un mimado del público. “Siento el cariño que me da la gente y me conmueve. Ellos han sido partícipes, compañeros y el sentido de mi carrera durante toda la vida. Pero nada de lo que hago está predeterminado para el gusto de la gente.

Quebrado/Quebrado/Miedo de morir/antes de saber vivir.

Gustavo Cerati es un muy buen amigo, un colega. Toda pérdida te hace pensar y te pone la vida en perspectiva y en valor, sin dudas. Es una pena grande”, se despide hasta subir al Mercedes Sosa esta noche.

ACTÚA HOY

• A las 22, en el teatro Mercedes Sosa (San Martín 479).