Los egipcios salieron masivamente ayer a las calles, en una manifestación de fuerza que busca persuadir al presidente islamista, Mohamed Mursi, a que deje el cargo. Miles de personas se reunieron en la plaza Tahrir de El Cairo, centro de una sublevación ocurrida en 2011 contra el predecesor de Mursi, Hosni Mubarak. "¡El pueblo quiere la caída del régimen!", coreaban los manifestantes en rechazo del primer líder egipcio en ser elegido democráticamente hace apenas un año. Muchos están molestos con la agrupación Hermanos Musulmanes, a la que pertenece Mursi, por sus intentos por monopolizar el poder y gobernar bajo la ley islámica. Otros simplemente están frustrados por la crisis económica. (Reuters)}