El 29 de agosto de 2011, poco después de las 21 y con el abrumador respaldo obtenido en las urnas para su segunda reelección, José Alperovich tomó el micrófono en el Salón Blanco de Casa de Gobierno y soltó una frase contundente. "El cambio en Tucumán se lo debemos a un amigo que no está", soltó, entre aplausos de los militantes, en clara alusión al fallecido ex presidente Néstor Kirchner.

En ese discurso, como en tantos otros, el gobernador tucumano reiteró el acompañamiento del Gobierno nacional a lo largo de estos 10 años. Por eso, según interpreta, el mote de "década ganada" que escogió el kirchnerismo calza a la perfección.

Alperovich está convencido de que buena parte de las obras concretadas en la provincia en este tiempo fueron producto de la visión federal de país que tenía Kirchner. "Gracias a este modelo de país instalado por Néstor hoy tenemos nuestros viejos jubilados y pensionados, entregamos complejos habitacionales para familias que tanto necesitan sus casitas y ahora la pueden disfrutar. Por eso debemos seguir trabajando en este camino que nos trazó Néstor, que es un modelo ideado para mejorar la calidad de vida de nuestros hermanos", enfatizó el mandatario.

"El país lo recuerda y todos lo extrañamos. Su pérdida fue un golpe muy duro. Con su muerte perdí a un amigo, pero la Patria perdió al líder político más completo de las últimas décadas", insistió el titular del Poder Ejecutivo, recordando cómo sintió la muerte de Kirchner, ocurrida en octubre de 2010.

Anécdotas
Alperovich guarda muchas anécdotas de su relación con el ex gobernador santacruceño. El diálogo, recuerda, se inició en la campaña presidencial de 2003, con el país y la provincia sumido aún en la pobreza extrema.

"Yo puedo decir, como gobernador de Tucumán, lo que me tocó vivir en la campaña con él. Yo le explicaba todos los problemas que había en Tucumán. Pensaba en ese momento si él me escuchaba, nunca me imaginé que iba a tener tan grabado todo. Todo lo que hablamos en aquella campaña, a lo largo de estos 10 años y cuando a él le tocó estar al frente de la Presidencia, se cumplió. Kirchner ayudó muchísimo a los tucumanos y a todas las provincias del Norte, pero fundamentalmente a Tucumán", relató. De inmediato, reforzó: "muchos de los cambios que se vivieron en Tucumán se debieron a la ayuda que nos dio, fundamentalmente durante su primer mandato".

- ¿Qué lo diferenció de cualquier otro político?

- Él vivió mucho en la campaña. Me quedó grabado el viaje que tuvimos juntos en el tren a Tafí Viejo. Cuando recorríamos ese tramo, él veía la pobreza que había. Acuérdense lo que era el Tucumán de 2002 y 2003. Él, como yo, veía todo lo que pasaba. Yo le contaba, le explicaba de la situación de la Maternidad, de la falta de remedios en los CAPS, de que en la provincia no teníamos escuelas. Y la verdad es que en ese viaje él comprendió que había que hacer algo por Tucumán. Creo que la pobreza que vimos en ese viaje, de 40 minutos o una hora, fue lo que impactó. Seguramente, en el sur no se veía lo que se veía en el Norte.

Una virtud
Según Alperovich, el ex mandatario nacional tenía una virtud: cumplía con su palabra.

"Me acuerdo que en campaña le dije: 'Néstor, hay dos cosas que no tenés que decir ni prometer. Los talleres ferroviarios de Tafí Viejo y la ruta 38. No lo digas porque cinco ex presidentes anteriores los habían anunciado y no hicieron absolutamente nada'. Y él me respondió 'no José, sí lo vamos a hacer'. Lo dijo en la campaña antes de ser presidente y lo cumplió", recordó.

Alperovich lo describe como muy comprometido con la realidad del interior del país. "Él tomaba nota. Yo hablaba mucho con él, conversábamos seguido. Por ejemplo, yo le contaba de la alta desocupación que había en la provincia y de lo que el Indec medía en el Gran San Miguel de Tucumán. Y un día me llamó por teléfono para decirme 'José, te animás a hacer 3.000 viviendas en el Gran San Miguel de Tucumán, donde hay tanta desocupación'. Así nació Lomas de Tafí. Pero él me daba las 3.000 viviendas para combatir la desocupación de ese momento", planteó.

- ¿Cómo era en el trato personal?

- Muy sencillo, franco. Sí o no. No daba vueltas. Si tenía que darte algo decía que sí, o si no podía decía sencillamente que no. Pero era un tipo muy cumplidor.

Alperovich no tiene dudas de que la Provincia creció gracias al trabajo conjunto y al alineamiento político de Tucumán con la Presidencia, a lo largo de esta década. "Muchas de las cosas que conseguimos es gracias a él. El solo hecho de que uno tenga un Presidente que permanentemente te está ayudando y apoyando, uno se siente mucho más fortalecido como gobernador y te ayuda a trabajar con más fuerza. Yo creo que en aquel momento, allá por 2003, no pensaba ni hacer el 10% de todo lo que hicimos en Tucumán. Pero que hay cosas que nos faltan, por supuesto, nos faltan muchísimas: vivienda, trabajo, seguridad. Nos falta mucho", cerró el titular del Poder Ejecutivo tucumano.