Más oportuna, imposible. La mesa panel "Temas de una verdadera reforma judicial" se hizo cargo ayer de las inquietudes, temores y expectativas que en el foro tucumano generó el paquete de proyectos oficialmente presentado este lunes. En un clima más bien convulsionado por la agenda legislativa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tres dirigentes judiciales con actuación nacional, Beinusz Szmukler, Luis María Cabral y Víctor María Vélez, analizaron los cambios propuestos; objetaron la enmienda para el Consejo de la Magistratura de la Nación (CM) y concluyeron que la Justicia necesita una transformación.

El sentido de la oportunidad casi perfecto de esta actividad del Colegio de Abogados de la Capital fue enfatizada por Francisco García Posse, presidente de la entidad anfitriona. "Es un momento el que, por un lado, Tucumán vive el enjuiciamiento de tres jueces (los camaristas del caso "Verón") por medio de instituciones que el Colegio objetó (como el Jurado de Enjuiciamiento), de donde no creo que salga un juicio justo. En simultáneo, el país ha empezado a discutir la reforma judicial que propone el Poder Ejecutivo Nacional (PEN)", dijo a una platea repleta de jueces y letrados, y con escasos ciudadanos comunes y silvestres.

Justamente a esa distancia entre los Tribunales y la gente corriente aludió en primer término Cabral, que preside la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Nación; fue consejero del CM y se desempeña como vocal de la Cámara Nacional de Casación Penal. "La reforma judicial no aborda un tema sustancial: la inmensa mayoría de la ciudadanía no acude a la Justicia. Democratizarla implica, entonces, cambiar esa realidad. La ampliación del acceso es la pauta principal", explicó.

Enseguida arremetió contra la pretensión de elegir a los consejeros abogados, jueces y académicos por el sufragio popular: "ese mecanismo de votación directa es contrario al artículo 114 de la Constitución Nacional. No digo que sea mejor o peor que la elección por estamentos, digo que requiere de otra organización constitucional".

Desde la colonia

"Si todos estamos de acuerdo en que el Poder Judicial precisa una reforma, ¿por qué esta no se hace?", interrogó Szmukler, ex consejero del CM y presidente del Observatorio de la Justicia Argentina. Szmukler expresó que había obstáculos que en buena medida provienen de los jueces y de los beneficiarios de los Tribunales lentos. "Hay una resistencia del sector conservador y esto viene desde la colonia", resumió.

Y aseguró categóricamente que el CM actual "no existe" (por iniciativa de Fernández de Kirchner, el instituto que selecciona y acusa a los jueces pasó de 20 a 13 miembros en 2006, y ahora sumaría seis más). "Los legisladores no tienen por qué ser consejeros: hay que dar más lugar al ciudadano 'ajusticiado'. Ninguna solución sirve si el sector conservador la coopta", advirtió Szmukler. Y añadió que la reforma requiere de tiempo y que esta podía terminar judicializada.

De nada sirve la independencia a los jueces si estos no llegan a resolver el conflicto; si llegan tarde o llegan mal, según Vélez, camarista cordobés, y presidente de la Federación Argentina de la Magistratura y la Función Judicial (FAM). Este orador dijo que, en el ámbito de un debate sobre la reforma judicial, había que considerar alternativas como la policía judicial independiente, la Justicia de Paz barrial y el juicio por jurados: "¿qué mejor que los ciudadanos que eligieron a sus gobernantes sean los encargados de juzgarlos en casos de corrupción?". Esta propuesta fue aplaudida por el sector del auditorio que encabezó Alberto Lebbos, papá de Paulina Lebbos y animador de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad de Tucumán.

Los panelistas -que expusieron durante casi dos horas- convinieron en la necesidad de discutir ampliamente las iniciativas impulsadas por el kirchnerismo y anunciaron que ese debate recién comenzaba. Pero este miércoles, mientras ellos formulaban aquella aspiración, la comisión pertinente del Senado dictaminaba a favor de la reforma del Consejo, trámite que habilita el tratamiento del proyecto en el recinto.

DEL "STAFF" DE LA JUSTICIA FEDERAL.
- La mesa panel "Temas de una verdadera reforma judicial" tuvo una buena cantidad de oyentes "calificados". De los Tribunales Federales asistieron, entre otros, Graciela Fernández Vecino (vocal de la Cámara Federal de Apelaciones); Gabriel Casas (vocal del Tribunal Oral en lo Criminal Federal); Daniel Bejas (juez federal N°1) y Gustavo Gómez (fiscal general federal).

UN VOCAL DEL CASO "VERÓN".
- Claudia Sbdar fue la única vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán que se "cruzó" al Colegio de Abogados de la Capital. Allí coincidió con numerosos jueces de instancias inferiores: Augusto Ávila, Ester Julieta Valderrábano, Marta Estela Paz, Alicia Freidenberg, Graciela Valls, Carlos Caramuti... En segunda o tercera fila se acomodó Eduardo Romero Lascano, vocal de la Sala II de la Cámara Penal y uno de los tres jueces denunciados por Susana Trimarco, mamá de "Marita" Verón.

PRIMERA VEZ.- Con esta actividad de extensión debutó en sociedad el nuevo Consejo Directivo del Colegio que preside Francisco García Posse (ese cuerpo fue renovado parcialmente a finales de 2012). Dijeron "presente", entre otros, el vicepresidente Ezio Jogna Prat; Gilda Pedicone de Valls, directora académica del Colegio; Eudoro Aráoz y Antonio Bustamante, ex presidentes; Mario Racedo, ex vicepresidente de la entidad y ex juez federal subrogante, y Fernando Valdez, representante de la Universidad Nacional de Tucumán en el directorio de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio.


Beinusz Szmukler

Preocupan las presiones que no se ven"

"La independencia depende del juez. Cualquier magistrado que se sienta presionado hasta el punto de no poder juzgar, debe renunciar. Me preocupan las presiones que no se ven más que las que salen a la superficie. Pero presiones hay todos los días.


El sistema que tenemos no favorece la independencia, si bien hemos mejorado mucho con la selección de magistrados por concurso público. Un proceso de esta naturaleza no es fácil de amañar, pero el problema comienza después, cuando el Consejo de la Magistratura remite la terna al Poder Ejecutivo. Ahí surgen los 'lobbies' de los distintos candidatos. De lo contrario, ¿por qué demora tanto la designación de un magistrado?".


Luis María Cabral

"El juez está para proteger a la minoría"

"Se ha visto que las mayorías circunstanciales se apropian del poder, y colocan en situación de servidumbre y marginación a las minorías. El juez está para corregir esto: ese es el fundamento de su independencia. Y esta indepencia es exigible a los otros poderes del Estado porque nadie puede quedar afuera del control de constitucionalidad a cargo del Poder Judicial. 


Pero la independencia judicial requiere de recursos, de dinero y de autarquía. No me parece mal que los empleos judiciales se asignen por concurso, pero la reglamentación de ese mecanismo corresponde a la Corte Suprema de la Nación. El Poder Ejecutivo tiene 700.000 agentes y nadie ingresa por concurso".


Víctor María Vélez

"Los políticos deben afianzar la justicia"

"El afianzamiento de la justicia no es sólo un deber de los jueces. También obliga al poder político a adecuar las leyes a la Constitución. ¿La mayoría (de los votos) habilita para hacer cualquier cosa? Los representantes de la mayoría pueden creer tal cosa.

La democracia es el gobierno de los elegidos por la mayoría sometidos a los vínculos y límites constitucionales. Los jueces no son delegados o representantes de la mayoría: en ese caso, deberíamos reemplazar a los juicios por las encuestas.

'Acceso' es la palabra clave para la Justicia y la reforma judicial. Y esto significa tener en cuenta no al que concurre a los Tribunales sino al que se queda afuera de ellos".