Cuerpos jóvenes, perfectos, calientes y bronceados que se muestran en las revistas y publicidades del verano parecen corroborar que estamos en la época considerada por muchos como la sexualmente más intensa del año. Pero ¿realmente será así..? Como es muy difícil saber a ciencia cierta lo que la gente hace en su intimidad, la creencia de que "el verano es la temporada sexualmente más activa" tiene adeptos y detractores.
Si tomamos en cuenta relevamientos de clínicas médicas que indican que entre agosto y diciembre nacen más bebés que en el resto del año, se puede concluir que la actividad sexual de sus progenitores fue más intensa entre enero y mayo. "Sin embargo, de acuerdo con registros de maternidades argentinas los partos estallan en septiembre, octubre y abril. Esto nos lleva a concluir que las vacaciones de invierno y las de verano serían 'la época' sexualmente más intensa. Claro que este dato no es un indicador de que haya más sexo en esos meses, sino que en esos recesos -por cuestiones relacionadas con la planificación del año laboral- las parejas se encuentran más relajadas o dejan el método anticonceptivo para concebir un hijo", explica Fabián Gómez, urólogo y asesor científico de una alianza internacional de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas.
El clima es lo de menos
En España, septiembre y octubre son los meses con más nacimientos (bebés concebidos en diciembre o enero, los meses más fríos del invierno boreal). Este dato les la razón a quienes descreen que el verano sea invariablemente "la" temporada para el sexo.
Mejor, vayamos a los hechos. Analicemos algunos embarazos en curso y recientes fechas de nacimiento de hijos de famosos, como la de ThiagoMessi, por ejemplo. El hijo de nada menos que uno de los mejores futbolistas del mundo, Lionel Messi, nació en España en noviembre último. No quedan dudas de que La Pulga y Antonella Roccuzzo lo concibieron durante el invierno boreal (entre febrero y marzo).
Otro grande -el "Mejor Jugador del Siglo" y, para muchos, de la historia de los mundiales- Diego Armando Maradona pronto volverá a ser padre. En marzo, Verónica Ojeda traerá a este mundo un hijo varón de "La mano de Dios..."
En tanto, en el ambiente de nuestra farándula, hace unos días la pareja de Carla Peterson y Martín Lousteau recibió a su primogénito Gaspar. Este bebé le llevará un mes al de los Maradona-Ojeda. Si sacamos la cuenta hacia atrás, "El 10" metió el gol alrededor de julio y el economista recibió la nueva buena de la cigüeña entre mayo y junio. ¡En pleno invierno austral! ambas parejas.
Otra noticia fresca: Luisana Lopilato está embarazada. Lo confirmó la propia actriz argentina que está casada con el cantante canadiense Michael Bublé. Subió a la red social la primera ecografía de su hijo en gestación. Su embarazo es reciente, pero no caben dudas de que el frío polar del Norte los llevó a encender la llama de la pasión...
Otros cuerpos que no ardieron en los meses más calientes del año fueron los de la cantante Shakira y el futbolista Piqué. En enero nació en España el hijo de la pareja, Milan Piqué Mebarak, lo que indica que la colombiana quedó embarazada entre abril y mayo (durante la primavera europea). ¿Quién dijo entonces que hay más sexo en verano y en vacaciones?"
Estos ejemplos tomados al azar no abonan la hipótesis de que el verano sea "la época" sexualmente más activa del año. Sí la teoría de que cuando a los miembros de una pareja los une el amor y viven sin problemas, ya sea invierno o verano, los vientos soplan a favor de la fertilidad.
Las estadísticas más informales y cientos de artículos periodísticos ilustrados con cuerpos jóvenes, voluptuosos, esbeltos, dorados por el sol en minúsculos trajes de baño refrendan la idea de que en verano siempre se está dispuesto a un touch and go. Esta idea, según la literatura científica, quizás se base en que el sol activa la producción de oxitocina en la piel y fortalece los estímulos placenteros.
Depende de cada uno
Resumiendo: hay personas a las que les genera más fantasías la imagen del calor y los cuerpos en la arena. A otras, las excita más la cálida intimidad junto al fuego en invierno. Y están los que cualquier ocasión puede ser igualmente motivadora. "La posibilidad de tener una vida sexual intensa depende de dónde vive la persona, qué hace en sus vacaciones o dónde tiene posibilidad de estar. Nosotros creemos en la posibilidad de una buena sexualidad todo el año...", señala el doctor Gómez. Y añade: "esta buena sexualidad no depende del clima ni de la frecuencia de las relaciones, sino del grado de satisfacción que cada persona es capaz de encontrar en su vida sexual".