1
Horarios

Seguro que ya lo sabés, pero no está de más repetirlo para generar conciencia: no tomés sol entre las 11 y las 16. Es el horario más peligroso.

2
En todo momento

Tenés que usar protector si estás en el agua (comprá el adecuado) o si vas a caminar por la playa. La arena y el agua reflejan los rayos solares.

3
Factor de protección

Aunque no tengás una piel muy sensible, elegí un protector solar con un factor de protección de 20 como mínimo. Si tu piel es delicada, debe ser mayor.

4
Días nublados

Creer que porque el día está nublado no necesitás protección es un error. Los rayos solares se filtran a través de las nubes e impactan en tu piel.

5
Unos 30 minutos antes

Respetá las indicaciones de uso del protector. Lo mismo, conviene aplicarlo sobre la piel unos 30 minutos antes de exponerte al sol.

6
Areas sensibles

No te olvidés de colocarte el protector solar en las partes sensibles como zonas calvas de la cabeza, orejas, cuello, nariz, empeines y manos.

7
Cuidate los labios

Debido a su particular estructura, la piel de los labios está muy expuesta a las agresiones externas. Por eso, tenés que usés protector labial.

8
El sombrero adecuado

Cuando no querés que el sol te dé directo sobre la cabeza, ponete un sombrero. Este tiene que protegerte, además, los ojos y las orejas.

9
Al aire libre

No solamente si estás de vacaciones tenés que cuidarte del sol. También en tu casa o en tu trabajo si tus tareas se hacen al aire libre.

10
Métodos artificiales

Los métodos artificiales para el bronceado son peligrosos, ya que emiten radiación UV de iguales características que los rayos solares.