- ¿Cuál es el punto de equilibrio en la venta de un libro?

- Nuestra tirada promedio es de 3.000 ejemplares. Con la venta de 1.500 se cubren los costos.

- ¿Cuáles son los géneros más vendidos en la Argentina?

- El libro de investigación periodística, el policial y el libro de autoayuda. El libro se suele asociar a la narrativa y al ensayo, pero esos dos géneros no llegan a un tercio de la oferta. El libro es un soporte que abarca desde Kurt Vonnegut a Doña Petrona. El rubro infanto-juvenil representa el 23% de nuestras ventas. El punto de quiebre fue Harry Potter, que eliminó el preconcepto de que los chicos no podían leer una novela larga. En el caso del sello El Ateneo, uno de los más vendidos a través del tiempo es Mi planta de naranja lima. Sucesivas reimpresiones de un libro leído por padres e hijos y recomendado en las escuelas.

- ¿Qué está ocurriendo con el e-book?

- En Estados Unidos y en Japón la tendencia es fuerte. Pero en Europa el crecimiento ha sido limitado y está amesetado. Y, aunque en algún momento la tendencia va a llegar, todavía en América latina no es muy relevante. De todos modos no creo que se trate de un fenómeno que vaya a destruir el libro papel. Creo que, por el contrario, habrá una convivencia. El libro digital es una amenaza potencial, fundamentalmente, para quienes imprimen los libros tradicionales y para los libreros. Nosotros apostamos y creemos en el futuro del libro papel. De hecho el año que viene abrimos una nueva unidad de negocios que es una imprenta para libros con baja tirada. Podremos hacer millones de ejemplares al año pero con una gran variedad de títulos.

- ¿Qué pasará con los derechos de autor?

- Es difícil saber qué ocurrirá pero las hipótesis sobre su desaparición o limitación no están asociadas necesariamente a consecuencias positivas. Supongamos que el 90% de los autores pasaran al circuito digital y que el 90% de los derechos fueran libres. Eso no generaría más lectores. 

- Una queja habitual de los autores es el tiempo de exhibición de los títulos en las librerías. 

- Con 30.000 novedades al año no es una tarea fácil. El Ateneo tiene posibilidades de exhibición que las librerías de 200 metros cuadrados no tienen. En el Grand Splendid hay 1.500 libros de poesía, un número imposible para una librería chica. El objetivo es tener la mejor oferta posible. 

- ¿Por qué la Argentina dejó de ser el motor editorial de habla hispana? 

- Con la Guerra Civil española llegaron maravillosos editores republicanos, que instalaron editoriales como Emecé, Sudamericana o Losada, y convirtieron a la Argentina en el centro de la edición en lengua española. Eso se mantendría durante toda la dictadura de Franco. Así se editaron aquí a intelectuales de la talla de Camus o Sartre. O se lanzó a escritores como García Márquez. Hoy España, aunque ahora es un mercado muy golpeado por la crisis, sigue siendo el más grande. Entre los de habla hispana les sigue México y luego la Argentina. A los autores argentinos les cuesta mucho entrar en otros mercados. 

- ¿Cómo pasaron los Grüneissen, los dueños del Grupo Ihlsa, de la petroleraAstra a El Ateneo

- Fue un paso muy natural porque siempre fue una familia vinculada a la cultura, particularmente a la música y al arte. Su padre era socio de la editorial Emecé. Y, en una época en que se vendían muchas empresas argentinas, se preguntaron por qué en la Argentina no había librerías como las de Estados Unidos. Cuando el Grupo Ihlsa compró Yenny, en 1996, y luego El Ateneo, dos años después, entre ambas empresas reunían 12 librerías. Actualmente hay 45. 

- ¿Cómo nació el Premio Letra Sur que organiza El Ateneo?

- Acabamos de elegir el ganador de la quinta edición del Premio Letra Sur y publicaremos la novela en diciembre. Javier Martínez, hijo de Tomás Eloy, nos presentó a Walter García Moreno, del grupo de medios Jornada, de Chubut. Nos asociamos, formamos un jurado de alto nivel y este año recibimos 326 novelas, un número no lejano al que reúne el Premio Clarín. El jurado de este año lo integraron Juan Sasturain, Martín Kohan y Vlady Kociancich. En la misma colección del premio tenemos autores nuevos y otros consagrados, como Fogwill, Vicente Battista o Guillermo Nielsen. 

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