Los brazos de una madre son el primer contacto que tiene el recién nacido. En esa estrecha simbiosis se sella una relación que perdurará a lo largo de la vida. Obstetras, neonatólogos y parteras que apoyan el parto natural, opinan que no hay nada más urgente para esa personita que estar en contacto piel a piel con la mamá. No hay otra cosa que supere esa urgencia: ni bañarlo, ni cambiarlo, ni medirlo, ni pesarlo. Incluso, afirman que el corte del cordón debe hacerse después de ese primer encuentro.
Quienes sostienen esta postura y están en desacuerdo con las cesáreas injustificadas, promueven el parto humanizado y el respeto a las decisiones de la mujer y su pareja en cuanto a cómo, dónde y con quién dar a luz. Justamente durante la semana que viene, cuando se celebra a nivel mundial el Parto Respetado, se quieren recordar los beneficios de un alumbramiento más humanizado y menos medicalizado o intervenido externamente. Se considera fundamental devolverle a la madre el protagonismo que ha perdido en el parto, su decisión sobre cómo quiere transitar el momento del alumbramiento, cuando su salud es buena y sus condiciones, normales.
"La mujer no tiene por qué someterse a intervenciones innecesarias y dolorosas como es la episiotomía (corte del periné). Además de aumentar la posibilidad de hemorragias e infecciones, afecta la lactancia", sostiene Inés Beatriz Díaz, partera profesional, que coordina en Tucumán la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y del Nacimiento (Relacahupan), institución que junto a otras redes ha organizado la Semana Mundial por un Parto Respetado.
Esta iniciativa se celebra desde el 2004 en todo el mundo y este año tendrá lugar entre el 21 al 27 de mayo, bajo la consigna "El nacimiento y la economía ¿Cuánto vale el nacimiento de nuestras hijas e hijos?".
Se trata de una tendencia que apoya el parto no medicalizado y su objetivo es brindar información "El tema es que al haber exceso de medicalización, la mujer es sometida a intervenciones innecesarias y, en lugar de ser un evento de felicidad, el parto ha pasado a ser un proceso traumático", indicó Díaz.
La profesional insistió en que si la mujer es sana no necesita ser intervenida. Necesita, sí, de profesionales que asistan y acompañen el proceso; que tengan en cuenta las necesidades y los deseos de la mujer. "De hecho cada vez más, las madres piden además de seguridad, privacidad y libertad para decidir", aseveró.
Un proceso natural
"El cuerpo de la mujer está preparado naturalmente para dar a luz, y si uno intenta controlarlo desde afuera puede inhibirlo", advirtió la profesional. Díaz se refirió al momento del parto. "Parir significa abrir. ¿Y qué mujer se puede abrir al mundo si no está en un ambiente íntimo, privado, en donde pueda transitar ese momento con absoluta tranquilidad?", inquiere.
La especialista explicó que esta tendencia a un parto más humanizado promueve el nacimiento como un acto absolutamente natural -en mujeres sanas-, contra la tendencia actual a un exceso de medicalización del parto (cesárea, goteo, episiotomía).
El objetivo de Relacahupan es brindar información a la mujer sobre estos temas. Muchas están eligiendo por el parto en casa porque considera que es el ámbito natural que le da seguridad, que en su casa tiene el poder, aunque esto no quita que en otra institución pueda encontrar este mismo ambiente.
Díaz aseguró que el sector público ha mejorado el servicio de trabajo de parto y recuperación en función de las necesidades de las mujeres, con salas que simulan la intimidad del hogar. "Sin embargo -dijo- el sector privado no está a tono con estos requerimientos".
De hecho, la mayor cantidad de partos por cesárea se ejecutan en el sector privado de salud, en casi un 70%. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que en la región no debe haber más de un 15% de cesáreas. También se tiene en cuenta el índice de partos intervenidos, por ejemplo cuando se apela al goteo con oxitocina (hormona que estimula las contracciones), y en donde la mujer permanece acostada sin participar ni en la decisión de cómo quiere parir a su hijo ni respecto del lugar.
Por otra parte, un parto intervenido es mucho más costoso que el normal, tanto para las familias como para las obras sociales y el Estado. Los profesionales insisten en la prevención, y en una política de Estado orientada en ese sentido.
Para que una mujer pueda parir todo su organismo se pone en funcionamiento; es el que el indica cuándo el niño está listo para salir; "es una movilización hormonal que prepara a la mujer no sólo para el parto sino para la lactancia. Sin embargo, cuando se programa una cesárea, a la mujer no le pasa nada; no hay apego al momento del alumbramiento ni a la lactancia", explicó Díaz.
Punto de partida
La profesional dijo que hay investigaciones que señalan que esta sociedad violenta es resultado de la manera en cómo están naciendo los bebés; cómo se los recibe, cómo son tratados.
El médico francés Michel Odent afirma que hay que pensar el nacimiento en términos de largo plazo. Dice que hay que investigar más en profundidad cómo se vincula el modo de nacer con las conductas posteriores.
Al respecto, Díaz dijo que en Inglaterra se han hecho avances muy importantes explicando, por ejemplo, que la forma y el modo de nacer podrían determinar mayor o menor índice de violencia, de abandono, de suicidio e incluso de autismo.
"Quizás -confiesa Díaz- si estos resultados fueran corroborados científicamente, se daría mucha mayor atención a la importancia del alumbramiento, al hecho de respetar ese misterioso y magnífico momento de la vida humana como punto de partida".
Sin corte inmediato del cordón
Al momento de nacer, mantener al bebé en contacto piel a piel con la mamá. Aporta más oxígeno, y favorece la lactancia.
Libertad de movimiento en el parto.
La libertad de movimiento y la posición para dar a luz, reduce el dolor, previene complicaciones, y acorta el tiempo del nacimiento.
No a la episiotomia
El corte del periné en el momento del parto es innecesario y doloroso. Las mujeres tienen la capacidad de dar a luz sin intervenciones.
Acompañamiento
Estar acompañadas por la persona de su elección da a las mujeres seguridad, trabajo de parto más corto, y más satisfacción.