PARIS.- El socialista François Hollande ganó ayer la primera vuelta de la presidencial francesa con entre el 28,4% y el 29,3% de los votos y disputará el balotaje como favorito con el presidente saliente, Nicolas Sarkozy (25,5% a 27,1%), según estimaciones basadas en resultados reales.

Hollande y Sarkozy, ambos de 57 años, se enfrentarán el 6 de mayo en la segunda vuelta electoral, de importancia capital en Europa ante el actual contexto de crisis de la zona euro, pero la dinámica es favorable al socialista, que puede contar con votos de los otros candidatos de izquierda y de los ecologistas. "Elegir al próximo presidente francés no es sólo una elección nacional. Es una elección que va a pesar en Europa", declaró ayer Hollande, en Tulle, ciudad donde votó.

"Esa es la razón por la cual muchos nos miran", agregó el candidato socialista, que prometió renegociar el tratado europeo de disciplina presupuestaria si es elegido.

La batalla

La otra ganadora de esta elección, aunque no dispute el balotaje, es Marine Le Pen (43 años) quedó en tercer lugar con un resultado nunca antes obtenido por su partido de extrema derecha, el Frente Nacional, entre el 18,2% y el 20% de los votos.

"La batalla por Francia sólo ha empezado", dijo Le Pen tras conocer el resultado. "Hemos hecho estallar el monopolio de los dos partidos de la banca, las finanzas y las multinacionales", apuntó.

El candidato de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon sería cuarto (10,8% a 11,7%) y el centrista François Bayrou quinto con entre el 8,5% y el 9,1%. Jean-Luc Mélenchon llamó inmediatamente a "derrotar a Sarkozy", es decir a votar por Hollande. "Nuestro pueblo está decidido a poner punto final a la página de los años Nicolas Sarkozy", remarcó. También la candidata ecologista Eva Joly (2%) instó a "reunirse detrás de Hollande". La participación fue de aproximadamente 80%. En total unos 44,5 millones de electores estaban habilitados.

El ganador de la segunda vuelta presidirá durante cinco años una de las principales potencias mundiales, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, con un poder casi sin parangón en el mundo democrático. Hollande, a quien los sondeos le favorecen para la segunda vuelta con el 55% de los votos, podría convertirse en el primer presidente francés de izquierda desde François Mitterrand (1981-1995). La crisis -marcada por la explosión del déficit y la deuda y un desempleo de 10%- proyectó su sombra sobre la campaña. (AFP)