BOGOTA, Colombia.- La Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aseguraron que continuarán con su lucha guerrillera, pese a los llamados a la desmovilización del gobierno, tras la muerte de su líder Alfonso Cano, en una operación militar, según un comunicado divulgado por la agencia Anncol.

"La paz en Colombia no nacerá de ninguna desmovilización guerrillera, sino de la abolición definitiva de las causas que dan nacimiento al alzamiento. Hay una política trazada y esa es la que se continuará", manifestó la agrupación guerrillera.

Cano, cuyo verdadero nombre era Guillermo León Sáenz, murió el viernes en un enfrentamiento con el Ejército en una zona montañosa del municipio de Suárez, en el departamento de de Cauca, al suroeste del país. El operativo militar siguió a un bombardeo de la Fuerza Aérea en el lugar donde se encontraba el jefe rebelde.

"No será esta la primera vez que los oprimidos y explotados de Colombia lloran a uno de sus grandes dirigentes. Ni tampoco la primera en que lo reemplazarán con el coraje y la convicción absoluta en la victoria", señalaron los jefes de la agrupación.

En respuesta
El documento fue divulgado poco después de que el presidente Juan Manuel Santos afirmara que las FARC llegaron a su "punto de quiebre", tras invitar a los insurgentes a desmovilizarse. En un discurso transmitido por radio y televisión, el mandatario colombiano dijo, además, que la cúpula de la organización "se va derrumbando como un castillo de naipes, porque el certero golpe no será el único".

Cano asumió la jefatura del grupo rebelde tras la muerte del fundador y máximo líder, Manuel Marulanda (alias Tirofijo), quien según voceros del grupo falleció a causa de un infarto en marzo de 2008. Su muerte sigue a la de Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy", el jefe militar de la guerrilla, abatido en un bombardeo en septiembre de 2010, en Colombia. (AFP-NA)