Numerosos y diversos análisis e investigaciones demostraron que los alimentos que contienen ácidos omega-3 (es decir grasa insaturada buena, y por ende de efecto beneficioso para el organismo) mejoran la salud cardiovascular. Básicamente, disminuyen el número de arritmias y la muerte súbita.
Especialistas de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) recomiendan consumir al menos dos veces por semana ácidos grasos omega-3, sustancia que habitualmente falta en la dieta en nuestro país y que es un componente clave para el desarrollo y el correcto funcionamiento del cerebro.
El consejo de los cardiólogos está dirigido tanto a quienes ya padecieron algún evento cardíaco como también a las personas sanas que desean hacer un cambio saludable en la alimentación. El aporte de esta grasa buena y beneficiosa de origen animal también puede cubrirse con suplementos de aceite de pescado por vía oral.
Primera causa de muerte
"La enfermedad cardíaca mata una de cada 388 personas. De hecho, cada 26 segundos en algún lugar del mundo una persona sufre un accidente cerebrovascular (ACV). De manera que estamos ante la primera causa de muerte a nivel global. Eso, sin dudas, amerita la puesta en marcha de diversas acciones y cuidados. Por un lado, evitar el sedentarismo y determinados hábitos perjudiciales, pero además y sobre todo, cuidar la alimentación", recomendó el doctor Ricardo Iglesias, presidente de la FCA.
Instalar el hábito
El especialista, al igual que sus pares tucumanos Ramiro Castellano, José de Rosa y Sergio Hauad, remarcaron que en nuestro país no está arraigado el hábito de consumir pescado.
El doctor Iglesias afirmó que está demostrado que quienes no sufrieron jamás un evento cardiovascular y consumen pescado dos veces por semana, y las personas que sí tienen antecedentes y lo hacen cuatro veces por semana, mejoraron sensiblemente la salud cardiovascular. "Dado que se trata siempre de sumar alternativas en lugar de prohibir, y teniendo en cuenta que a mucha gente le cuesta incorporar pescado a su dieta, también existe la posibilidad de sumar omega-3 mediante los suplementos orales de aceite de pescado (omega-3 marino)", añadió el doctor Iglesias. Él es fellow de la American College of Cardiology y director Académico del Sanatorio de la Trinidad Mitre.
Los omega-3 son grasas poliinsaturadas que, a diferencia de las saturadas y las trans, son beneficiosas para la salud porque resultan imprescindibles para el normal crecimiento, desarrollo y óptima función del cerebro, corazón y otros sistemas. Al tratarse de ácidos grasos esenciales -que no pueden ser sintetizados por el organismo- deben ser incorporados por la alimentación o mediante suplementos.
Si son grasos, mejor
La mayor concentración de omega-3 de origen animal, que es más beneficioso que el de origen vegetal básicamente porque ya está procesado, se encuentra en el pescado. Y cuánto más graso sea este, mayor será su contenido de omega-3.
A la parrilla o al horno
"Estos pescados grasos pueden consumirse fríos o calientes, en piezas de sushi (aunque por lo general estas llevan salmón), a la parrilla o al horno. Nunca fritos. También en ensaladas o acompañando otros platos. ¿De cuáles estamos hablando? De los llamados ?azules?. Entre estos se cuentan el arenque, el jurel, la lisa, la palometa, el pez limón, el atún y el gatuzo", comentó la médica Sandra Swieszkowski, secretaria de la FCA.
Los semigrasos son la anchoa, el besugo, la caballa, el congrio y el cornalito. Y por último, los menos grasos son la merluza -uno de los más consumidos por la población argentina-, el bacalao y el lenguado, completó la cardióloga.