Lamentablemente, todavía no se ha consolidado la democracia en nuestro país y menos en Tucumán. Pese a que costó 30.000 desaparecidos instaurarla en 1983. Nadie valoriza esto, porque los dirigentes que hoy nos gobiernan son modelo 2000 en adelante. Los partidos dejaron de ser un instrumento de lucha para ser meras herramientas electorales. Las agrupaciones están vaciadas ideológicamente. Prueba de ello es que los dirigentes ya no consultan a los partidos a la hora de votar. Hacen lo que ellos quieren. Son "levantamanos". Por ejemplo, en la Legislatura ya no hay debate. Las manifestaciones generales las dejaron para el último. Es el fin de los partidos políticos. Van a dejar de existir porque hoy sólo son usados para llegar al poder. Es el fin de las ideologías.