La capital de Jujuy amaneció sin los ecos de las tomas de terrenos pero con la ansiedad de miles de jujeños que se agolparon en las sedes del Instituto Provincial de Inmuebles y del Instituto de la Vivienda. En el primero se entregan los formularios del plan que lanzó el gobierno local el fin de semana, denominado "Un lote para cada jujeño que lo necesite". En el segundo, adjudicatarios realizan gestiones para que se acelere el proceso de entrega de las casas.   

En Libertador General San Martín, sin embargo, en donde ocurrieron las tomas de lotes hace dos semanas -en propiedades del ingenio Ledesma-, nadie se mueve a la espera de respuestas concretas. En este lugar, el violento enfrentamiento entre policías y usurpadores terminó con la muerte de cuatro personas.

Mientras tanto, por pedido del propio gobierno jujeño, la dirigente Milagro Sala, de la agrupación Tupac Amaru, realiza una intensa actividad en la zona conocida como Alto Comedero, que se encuentra pegada hacia el sur capital, cuyo tamaño supera en cuatro veces -al menos- al emprendimiento habitacional Lomas de Tafí.

En ese lugar se produjeron numerosas tomas de lotes y viviendas de barrios en construcción. Algunas familias, incluso, colgaron banderas de la Tupac para identificarse como miembros o simpatizantes del espacio que conduce Sala. La tarea de ella, por estas horas, es gestionar el fin de las tomas, acción que se vio favorecida por el plan que activó el gobierno para salir de la crisis.

La líder de la organización kirchnerista indicó que se levantaron algunas, pero también amenazó con nuevas ocupaciones si en 15 días no se soluciona el conflicto. "Si no aparece la solución, tiraremos de las cuerdas hasta lo último que nos dé para que aparezca", dijo. LA GACETA ©