"La leche materna es lo mejor para el bebé y para su mamá. No hay manera de producir artificialmente una fórmula que la reemplace exactamente, y son muy pocos los motivos que justificarían hacerlo". Así cerró el diálogo que, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, mantuvo con LA GACETA la doctora Hebe Rojo. Ella está a cargo del módulo optativo "Lactancia Materna", que se dicta en la Facultad de Medicina. Es, por otra parte, madre de tres varones.

En los antecedentes de esta historia figura que la doctora Rojo es titular de la cátedra de Bioquímica de la Facultad de Medicina y en la Escuela de Enfermería del Sur (Aguilares); trabaja normalmente con alumnos de primer año. Además dirige un proyecto de investigación y durante 2001 y 2002 se capacitó en Buenos Aires, en el marco de un convenio entre la Asociación de Facultades de Ciencias Médicas de la República Argentina y Unicef.

Luego relevó los conocimientos de alumnos de la Facultad sobre el tema (constató serias falencias de información y de formación) e implementó una prueba piloto de aplicación del módulo. Sobre esta base se logró la modificación curricular de Medicina y en 2006 comenzó a dictarse el módulo.

"Ya hay 579 alumnos formados. En cifras relativas, significa que de los 240 que ingresan por año, 100 cursan el módulo, que es optativo, y más del 90% lo aprueba. De hecho, hasta ahora aprobó el 100% de los que rindieron, ¡y eso que los requisitos son muchos!; sólo unos pocos abandonaron", cuenta sonriente.

- ¿El trabajo se limita a los estudiantes?

- No. Hemos armado el módulo de manera tal que los alumnos tienen contacto intensivo con embarazadas y con madres que acaban de parir. De este modo, en efecto cascada, llegamos a la comunidad. Por otra parte, llevamos adelante un estudio bioquímico de leche de madres de nuestro medio. El objetivo es fortalecer la práctica de la lactancia dejada de lado, en parte, por desconocimiento de aspectos generales.

- ¿Y se va cumpliendo?

- Hemos obtenido excelentes resultados con los estudiantes: superan preconceptos erróneos; asumen la importancia del tema para disminuir la morbimortalidad infantil y logran justificar científicamente las ventajas de la leche materna. Muchos de ellos trabajan luego en un voluntariado universitario llamado "Apoyo a la lactancia materna", subsidiado por el Ministerio de Educación de la Nación desde 2006. Realizan talleres de promoción destinado a las madres, investigan los conocimientos de ellas sobre lactancia antes y después del taller y su intención de amamantar. Ellas valoran los talleres; sienten que reciben el apoyo que toda madre necesita en esta etapa. ¡Y también nos enseñan mucho!

- ¿Qué sucede con los profesionales de la salud que no han recibido esta formación?

- También capacitamos equipos de salud en distintos centros de la provincia. Muchas mujeres llegan a parir sin control previo, y la demanda de atención a los médicos es muy alta. Así, con frecuencia a duras penas cubren las necesidades inmediatas del parto. Por eso son fundamentales las Salas de Lactancia en las maternidades.

-¿Qué pasa si en caso de internación prolongada, por ejemplo, "se corta" la leche?

- Es posible recuperarla. Se llama relactación. Se conecta al pezón una sonda por la que realmente sale leche; cuando el bebé chupa estimula la mama y se recupera la producción de leche.

- ¿Cuáles son los aspectos de la lactancia en los que más se debe insistir?

- Lo más importante es que las mamás sepan que su leche es la mejor para el bebé. Y que hay muy pocos motivos para que sea mejor reemplazarla por leche de fórmula. Una madre puede dar de mamar si está resfriada; no sólo le dará de comer a su hijo, sino que le pasará los anticuerpos contra ese resfrío. Y las defensas que cada madre tiene están relacionadas con las condiciones ambientales en las que vive, de modo que termina siendo muy específica. La leche no es un compuesto químico... ¡es tejido vivo!

- ¿Y si toma medicamentos?

- También puede amamantar. Sólo debe tener el cuidado de decirle al médico que está dando la teta. Él recetará remedios que no sean incompatibles. Es posible con antibióticos... ¡hasta con anticonvulsivos! Pocos casos (quimioterapia, por ejemplo), están absolutamente contraindicados.

- ¿Qué aconsejás a las mamás?

- Que no den de mamar siempre en la misma postura (ver "Diferentes...). Si varían, ayudarán a vaciar bien el pecho y podrán prevenir problemas, como las mastitis.

CUANDO COMENZAR

Ponelo al pecho inmediatamente después de dar a luz; incluso antes de que corten el cordón. En ese lapso el bebé está muy activo, como producto de la excitación del parto. Pasada una hora se adormecerá y costará más trabajo que se prenda del pezón. Por otra parte, cuanto antes empiece a succionar, antes y mejor empezarás a producir lo que él necesita: calostro, en primer lugar, y luego la leche.

CUANTO TIEMPO

La OMS recomienda "teta exclusiva" durante los primeros seis meses. Y la palabra exclusiva está usada en sentido estricto: el bebé no necesita en ese tiempo nada más; ni siquiera agua. Darle agua (o té) significa sobrecargarle los riñones;  correr el riesgo de que se contagie enfermedades o, en caso de beber agua mineral, que ingiera minerales en exceso.

CUANDO SUSPENDER

A partir de los seis meses necesita otros alimentos, pero ello no implica que dejes de amamantar. La OMS recomienda la leche materna por lo menos hasta los dos años.

POSICION CORRECTA

Para evitarte dolor o grietas  acercá sus labios al pecho y ayudalo a encontrar el pezón. Cuando abra completamente llevá el bebé al pecho y no al revés. Su boca debe abarcar el pezón y la mayor parte de la areola y su lengua debe estar debajo del pezón. La barbilla está contra el pecho y la nariz se apoya en él. Tranquila: él puede respirar..