A partir de los 35 años, los hombres comienzan a transitar una etapa más madura. Su familia ocupa un lugar central y disfrutan al involucrarse en la crianza de los hijos.
La idea de que el descuido personal es parte del "deber ser" masculino tiende a derrumbarse: 7 de cada 10 hombres consideran importante su apariencia.
La potencia no tiene que ver sólo con la fuerza física. Es también cuidar a la familia, hacer un equilibrio entre la vida personal y profesional y alcanzar las expectativas.
En su ranking de prioridades la familia es lo más importante, seguida del trabajo, la salud y el crecimiento intelectual. Lejos quedan el auto y la religión.
Les gusta hacer actividad física, usar perfume, comer sano, ir a la peluquería y estar a la moda. Algunos se hacen cirugías estéticas y hasta usan cremas.