El nacimiento de una nueva masculinidad en nuestra provincia es algo que está surgiendo de una clase de individuos que se animan a derribar los esquemas previos y expresan valores específicos de este tiempo, resignificando conceptos de lo que significa ser machos, según la sexóloga Amelia del Sueldo Padilla.

Ese macho hombre está muy lejos del clásico "macho alfa", aquel que se caracteriza por sentirse el más superior de la especie. Esta nueva masculinidad, según puntualiza la especialista, está dando su primeros pasos. "Nuestra cultura es muy sexista y machista. Por eso hay muchas situaciones encubiertas de violencia. Es común que los hombres tengan expresiones descalificantes acerca de las mujeres, que van quedando instaladas en el inconsciente colectivo. Un claro ejemplo es la idea esa de que la mujeres no saben manejar cuando en los hechos son las que menos protagonizan accidentes", describe.

La sexóloga cree que las mujeres van rompiendo las tradiciones y era inevitable que también lo hicieran los hombres. "Ellas son más independientes y les gusta tener al lado más que a un protector y proveedor, a un compañero que sepa compartir sus emociones y responsabilidades, y que pueda ayudarla", ejemplifica.

En muchas situaciones el hombre se hace replanteos, su situación actual es complicada, según la docente de la carrera de educación sexual de la UNT. En los hechos, asegura la experta, hay muchos varones que no quieren ser machistas y sin embargo tienen una fuerte carga del medio, de una sociedad que en gran parte no piensa igual. "Eso los condiciona. Generalmente, si ayudan en casa, cambian pañales y hacen las compras esto queda puertas adentro. Es probable que al estar con sus amigos, para sentirse identificado, lo niegue y descalifique a las mujeres. Al volver al hogar, seguirá siendo el buen compañero, solidario y atento", precisa.

"Hay una nueva generación de hombres que va emergiendo, hombres que pueden proyectar modelos de masculinidades desde el lugar del afecto. Ellos están ganando mucho. Pueden acercarse y disfrutar de sus hijos, darles una caricia y permitirse una lágrima cuando se emocionan, sin que esa imagen les haga perder su hombría", concluye.

Ese macho hombre está muy lejos del clásico "macho alfa", aquel que se caracteriza por sentirse el más superior de la especie. Esta nueva masculinidad, según puntualiza la especialista, está dando su primeros pasos. "Nuestra cultura es muy sexista y machista. Por eso hay muchas situaciones encubiertas de violencia. Es común que los hombres tengan expresiones descalificantes acerca de las mujeres, que van quedando instaladas en el inconsciente colectivo. Un claro ejemplo es la idea esa de que la mujeres no saben manejar cuando en los hechos son las que menos protagonizan accidentes", describe.

La sexóloga cree que las mujeres van rompiendo las tradiciones y era inevitable que también lo hicieran los hombres. "Ellas son más independientes y les gusta tener al lado más que a un protector y proveedor, a un compañero que sepa compartir sus emociones y responsabilidades, y que pueda ayudarla", ejemplifica.

En muchas situaciones el hombre se hace replanteos, su situación actual es complicada, según la docente de la carrera de educación sexual de la UNT. En los hechos, asegura la experta, hay muchos varones que no quieren ser machistas y sin embargo tienen una fuerte carga del medio, de una sociedad que en gran parte no piensa igual. "Eso los condiciona. Generalmente, si ayudan en casa, cambian pañales y hacen las compras esto queda puertas adentro. Es probable que al estar con sus amigos, para sentirse identificado, lo niegue y descalifique a las mujeres. Al volver al hogar, seguirá siendo el buen compañero, solidario y atento", precisa.

"Hay una nueva generación de hombres que va emergiendo, hombres que pueden proyectar modelos de masculinidades desde el lugar del afecto. Ellos están ganando mucho. Pueden acercarse y disfrutar de sus hijos, darles una caricia y permitirse una lágrima cuando se emocionan, sin que esa imagen les haga perder su hombría", concluye.