Había una vez una postal grabada en el imaginario colectivo. En ella aparecía un hombre con cierto perfil rústico, recio, algo descuidado y con el ceño fruncido. La imagen representaba todo lo que un varón podía aspirar si quería ser visto como un verdadero macho. No se le podía caer una lágrima y para defender lo suyo era necesario recurrir a los puños. Había una vez una postal que empieza a esfumarse, porque los datos de las últimas investigaciones demuestran que aquel estereotipo está pasando a ser parte del recuerdo y que está naciendo una nueva masculinidad.

¿Qué significa ser un macho modelo 2011? Según los expertos hay maneras diferentes de ser masculino. En la actualidad no hay una exigencia normativa tan fuerte como había antes; el orden de género empieza a tener menos rigidez.

Ellos están cambiando. Lo demuestran estudios de campo. Uno de ellos es "Investigación cualitativa y cuantitativa: la nueva masculinidad", fruto de un sondeo realizado en el país por las consultoras Trendsity y TNS Gallup Argentina. El trabajo concluye que los hombres de hoy son más flexibles, familieros y se conectan con sus emociones. Cuidan su apariencia y resignifican la idea de potencia.

Los encuestados, de entre 35 y 45 años, reconocen que no hay una exigencia normativa tan fuerte. El 77% cree que hay un "nuevo hombre". Uno que quiere cuidarse y verse bien, que se siente seguro de sí mismo, que se involucra activamente en la crianza de sus hijos, colabora con las tareas domésticas, muestra sus emociones y pone a la familia por encima de todo.

Sin embargo, al tratarse de período de transición en muchos círculos sociales aún sobrevive la imagen del macho recio y se está convirtiendo en una carga demasiado pesada para algunos varones, advierten los especialistas.

A la hora de desentrañar las claves de la masculinidad actual, sorprenden las nuevas significaciones de la "potencia" del macho, que se ubican lejos de las connotaciones negativas que lo asocian con la violencia, la fuerza física, el tamaño de los músculos y la capacidad sexual. Hoy este término está más asociado a la posibilidad de cumplir expectativas y objetivos, a ser creativos, a obtener éxito en el trabajo y en el plano personal y a proteger a sus seres queridos.

La energía y la fuerza ya no son determinantes. La potencia se redefine como "poder bien administrado" o "fuerza eficaz": un recurso que colabora con el estar bien parado en la vida. ¿Para qué se necesita potencia? La respuesta la dieron los entrevistados: el 70 % dijo que es fundamental para poder cuidar de su familia (70%) y para ser exitoso en su trabajo (53%).

En conclusión, el retrato de la nueva masculinidad quedaría algo así: un hombre de buen aspecto, amable, elegante, limpio, que cuida de la casa, no es jefe del hogar (comparte el control y la provisión con la mujer), y no teme cuidar a sus hijos y demostrarles afecto. Si usted lo ha visto, no crea que es ciencia ficción. Es la postal que empieza a ocupar el álbum de familia.