"Estamos cansados de los hechos delictivos que se dan en nuestro barrio. Vivo en este lugar desde hace 34 años y quiero que vuelva a ser lo que era antes". Amadeo Ramón Vece, un vecino del barrio Roselló, en la zona de La Costanera, no oculta su malestar. Ese lugar que eligió para vivir, cada día que pasa, recibe un golpe más de la inseguridad. "Desde hace 20 años que comenzó a crecer la ola de delitos, pero ahora ya es el colmo", añadió.

Asaltos, robos, hurtos, problemas con drogas y prostitución son algunos de los obstáculos que deben sortear. Cansados de este tipo de problemas, los vecinos decidieron reunirse con las autoridades para pedir mayor seguridad en un barrio que pareciera haber quedado en el olvido.

El lunes por la noche, los vecinos trataron de buscar soluciones a un flagelo que parece inmune a todas las medidas. Por ese motivo, invitaron a las autoridades policiales y a algunos políticos para expresarles su descontento.

"Estamos presos en nuestro propio barrio. Tenemos que estar cuidándonos de todos nuestros movimientos para no dar un paso en falso", expresó Carlos Martínez durante la reunión a la que asistieron el diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, el representante del Ministerio de Seguridad Ciudadana, Luis Moraga Fagalde, el jefe de zona 3, José Orlando Ledesma, y representantes de diferentes reparticiones de la Policía (seccional 11ª, de la Digedrop, del Comando Radioeléctrico y del Área Investigativa de la seccional 10ª).

En barrio Roselló, los vecinos no paran de quejarse. La mayoría de las personas, creen que cada día que pasa pierden una batalla más contra la delincuencia. Por eso planifican un plan para derrotar a ese mal al que todavía no encuentran el punto débil.

El barrio Costanera está en el ojo de la tormenta. Según los vecinos, muchos delincuentes usan ese lugar para escabullirse luego de cometer los atracos. "Todos los días vivimos situaciones en las que hay víctimas de robos. Lo peor es que roban y corren hacia el barrio Costanera y ahí ya no los vemos más. Por eso pedimos que la Policía patrulle todo el tiempo. Es la única manera de ganar la batalla contra los ladrones", expresó Gladis Amaya.

Desde la Policía prometieron brindar mayor apoyo y seguridad. Moraga Fagalde se comprometió a recibir en el Ministerio a los representantes vecinales. "Vamos a reunirnos con los vecinos y vamos a tratar de buscar la solución. Nosotros estamos para escuchar las inquietudes de ellos y cumplir con sus pedidos", explicó.

Más promesas

Según lo expresado por las autoridades, una de las medidas que tienen pensado implementar es la de disponer custodia permanente en la zona. Además reforzar la seguridad con una serie de patrullajes en horarios específicos. "Vamos a estudiar cuáles son los horarios en que se comete el mayor número de delitos y ahí vamos a implementar mayores controles. Queremos que los vecinos puedan sentirse seguros. Su tranquilidad también es la nuestra", dijo Vargas Aignasse.

Si bien los representantes vecinales se mostraron ofuscados por varios temas que castigan al barrio, como la falta de infraestructura, saben que lo primordial es la seguridad. "Ahora también se ve mucha prostitución en la zona. Encima una línea de colectivos dejó de recorrer este lugar, hartos de los atracos. También, el acceso al barrio es un desastre. No es una calle, parece una huella en medio de una selva. Todos son problemas de gran importancia, pero pedimos que mejoren la seguridad. Eso es lo primordial para nosotros; después habrá tiempo para mejorar en los otros temas", agregó el vecino Augusto Coronel.

Por su parte, Ramón Abregú Jaime expresó su molestia con los casos de inseguridad y su anhelo de que las cosas puedan mejorar. "No podés ni ir a comprar el pan, porque te roban. No es posible que tengamos que vivir como esclavos de los delincuentes. Ojalá que este encuentro sirva para que las cosas cambien a partir de ahora", anheló.

En barrio Roselló esperan que esta reunión marque el camino para volver a ese vecindario de antes. Ese que, según los vecinos, era motivo de orgullo. "Queremos que vuelva a ser ese barrio de la década del ?70. En ese entonces, uno vivía tranquilo y podía dejar hasta la puerta de su casa abierta sin que pase nada", finalizó Vece.