"No sé dónde está mi hermano; está prófugo, se fue", dijo la hermana de Luis Piccinetti cuándo le preguntaron por él. En calle Yrigoyen al 600, Tafí Viejo, los vecinos se esconden en sus casas, cierran las ventanas y no quieren hablar con nadie sobre el masajista.
En el domicilio del presunto coautor del crimen del agricultor tranqueño José Luis Salas -asesinado a golpes en la cabeza en julio de 2007- el silencio es intimidante. Un Renault 12 Rural está estacionado bajo las ramas de un árbol. Un hombre que pasa en carreta apura el paso de su caballo. Las calles están desoladas. El sol ameniza la siesta. El ladrido de un perro se escucha a lo lejos.
Sin palabras
Francisca Balmaceda evita cualquier consulta e ingresa a su vivienda sin hacer declaraciones. Ella es esposa del imputado, y también fue testigo durante el debate oral que empezó el pasado lunes. Sólo le comunicó a LA GACETA que no sabe dónde está su marido.
Sus demás familiares tampoco pudieron precisarlo. O al menos, no quisieron determinar el paradero de Piccinetti. "Por favor, sepan comprender. Ella (Balmaceda) está mal, postrada en su cama y muy afligida. Disculpen el inconveniente pero no vamos a hablar, no sabemos dónde está (Piccinetti)", repitió la hermana del acusado, que prefirió no identificarse.
Los vecinos de enfrente tampoco abrieron la boca. Basta nombrar el apellido del masajista a domicilio en el barrio para obtener un portazo o una actitud de rechazo. "No puedo conversar ahora. Mirame las manos. Estoy cocinando en este momento. Chau", se despidió un vecino mientras mostraba sus manos repletas de harina. Luego cerró lentamente la ventana de la fachada de su hogar y dio por finalizado su comentario. Con la misma actitud respondieron en las demás casas.
"No es ningún santo"
"Nunca confié en Piccinetti. Se compró a toda la gente con su simpatía pero te advierto que no es ningún santo: cuando podía, te engañaba por la espalda", explicó Marta Rodríguez, que es vecina del presunto asesino hace seis años.
"Desde que vivo aquí, sé que tuvo problemas con algunos vecinos. Ah, y te aseguro que no mantuvo ningún amorío con nadie que yo conozca en esta zona. Al menos eso tengo entendido. A mis hijas les enseñé que se mantengan alejadas de él", manifestó la vecina.
Lo cierto es que, al cierre de esta edición, el principal sospechoso por el crimen del agricultor no apareció.