El arma homicida, ¿era del exoficial Alejandro Darío Pérez? ¿Conquién se comunicó desde su teléfono(y desde otros prestados) EmaHortencia Gómez? ¿De quién eranla sangre y los cabellos encontradosen la cama del juez HéctorAgustín Aráoz? ¿Quiénarrojó las colillas de cigarrillosen la galería de la casa deavenida Aconquija 2.950 deYerba Buena? ¿Quién hizolos dos llamados desde el celulardel magistrado dos horasdespués de su muerte?Estas incógnitas se reabrieron ayeren Tribunales.Así, a más de seis años del homicidioque conmocionó a la provincia,varias evidencias que podríanser clave para esclarecerlo aún sonun misterio.

Y la enumeración depuntos oscuros parece no tener fin.Por eso, la fiscala de Cámara,Juana Prieto de Sólimo, dio el impulsopara que salgan a la luz.Ayer,les solicitó a los vocales de la sala Ide la Cámara Penal, Pedro RoldánVázquez, Carlos Norry y Emilio Páezde la Torre, una batería de periciasque pueden implicar un bruscogiro en la causa.Al juez lo mataron de nueve disparosel 26 de noviembre de 2004.El fiscal de Instrucción, GuillermoHerrera, sospecha que Gómez y Pérezfueron autores del ataque, yque una cuestión sentimental losllevó a cometer el crimen.

Aquel día, tres policías que trabajabanen la comisaría de Bandadel Río Salí cruzaron la capital parallegar a Yerba Buena, supuestamentea pedido de la ex agente.Según Herrera, Rodolfo Domínguez,Andrés Faversani y RubénAlbornoz encubrieron el homicidio,pues afirma que destruyeron o modificaronpruebas en la escena delhecho; e incumplieron sus deberescomo funcionarios públicos, ya quehabrían omitido notificar a sus superioressobre el episodio. En primerainstancia, una pericia balísticaseñalaba que había grandesprobabilidades de que el arma reglamentariaque le pertenecíaa Pérez hubiera sido utilizadapara cometer el crimen.Luego, un perito de partedel imputado contrarrestóesto. Finalmente, se envió elsecuestro el año pasado aBuenos Aires para que la PolicíaFederal dilucide la cuestión.En diciembre, desde allí llególa respuesta: no se podía determinarsi de alguna de las cinco armassecuestradas salió la bala asesina.

 Ante esto, Prieto de Sólimo le pidióayer al tribunal que se realiceuna aclaratoria sobre la cuestión, yque se cite a la perito que realizó elinforme. "Hasta ahora, siempre sehabía hablado en la causa de dosproyectiles que se habían halladoen el baño. Pero la perito Moreirahabla de tres proyectiles. ¿De dóndesalió este otro?", dijo la fiscala,entre los interrogantes que planteó.Además, pidió la impugnación deesta última medida, por lo que acabópidiendo una aclaratoria comonueva prueba. "Hay muchas contradicciones",indicó.La fiscala solicitó también informestelefónicos.

El más llamativopretende dilucidar uno de los puntosmás oscuros de la causa.A las 19 de aquel día, cuando elmagistrado supuestamente llevabados horas sin vida (los vecinos escucharonlos disparos cerca de las17), desde el celular que le había sidoasignado por el Poder Judicialse hicieron dos llamados a un númerocuyo propietario se desconoce.Horas después, cuando la Policíaentró a la casa de Aráoz, el aparatoestaba apagado y en la mesade luz de su cuarto. Prieto de Sólimotambién requirió que se diga elnombre del titular de una líneadesde la que supuestamente seamenazó a un testigo clave del caso;que se determine a quiénes llamóGómez desde su celular y desdeotros que pidió prestados; y, quede ser posible, se haga una desgrabaciónde los mensajes de texto enviadosen cada caso.

 "La información sobre las fechasy los usuarios de quienes llamarony enviaron mensajes de texto se podríanobtener. Lo que no puedoconfirmar es si se puede acceder alcontenido de los mensajes", manifestóPablo Bollati, gerente de ComunicaciónInstitucional y PrensaMediterránea de Telecom, en diálogocon LA GACETA. Expertos de laPolicía, en tanto, aseveraron queno es posible llevar adelante la medidarequerida por la fiscala. "Sihay una orden judicial previa, selos puede ir grabando para recuperarlos",indicó un investigador.La causa ya contiene varios crucestelefónicos, con las cuales el fiscalHerrera supuestamente probóque hubo comunicaciones entre algunosde los acusados.

La fiscala requirió también trespericias cuyos resultados puedentardar varias semanas. "No se analizóaún la comparación genéticade la sangre y los cabellos secuestradosde la cama del juez Aráozcon el ADN de los acusados", señaló.Y pidió la misma medida paraunas colillas de cigarrillos halladosen la galería de esa casa de YerbaBuena, y de los restos biológicosque tenía bajo las uñas la víctima.Prieto de Sólimo pretende dilucidarsi los acusados estuvieron o noen la escena del crimen. Para ello,claro, deberá contar con el vistobueno del tribunal. La respuesta latendrá hoy.