EL CAIRO.- Hace apenas 15 días que lo consideraban el sucesor de su padre al frente de Egipto: Gamal Mubarak aparece hoy en plena desgracia a raíz de la sublevación popular y de la toma de control del régimen por los militares. La reorganización anunciada ayer de la cúpula del todopoderoso Partido Nacional Demócrata (PND) confirmó que el hijo menor del presidente Hosni Mubarak y sus aliados políticos han sido apartados del poder. La televisión estatal anunció la "dimisión" del comité ejecutivo del PND, instancia de seis miembros de la que Gamal Mubarak era el número dos, después del secretario general Safuat el Sherif. Gamal Mubarak pierde asimismo la presidencia del comité de asuntos políticos del PND. EEUU calificó esas dimisiones de "etapa positiva". El nuevo dirigente del PND es Hosam Badrawi, nombrado secretario general. Badrawi, profesor de Medicina, parece estar en mejores condiciones de llevar a cabo una apertura hacia la oposición que Gamal Mubarak y sus aliados. No obstante, el presidente del PND sigue siendo Hosni Mubarak.

"Se han reemplazado dirigentes detestados, por un hombre más abierto", estima Mustafá Kamel Saied, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de El Cairo. "Esto aleja a Gamal de sus ambiciones de suceder a su padre", agrega, acotando que ello podría debilitar al presidente "que contaba con su hijo como vínculo con el partido". Gamal de 47 años, era considerado hasta hace poco como el sucesor potencial de su padre, en el poder desde 1981, y utilizaba el PND como una maquinaria al servicio de sus ambiciones. (AFP-NA)