- Siempre alerta.- "El año pasado me robaron la cartera frente al Sanatorio Regional. Como tenía tarjetas de crédito y documentos, fui a realizar la denuncia en la seccional. ¡Pero me querían cobrar $7 por el trámite! Yo no tenía ni para el colectivo. A los meses me sacaron la cadenita, en Catamarca al 100. Esa vez ni siquiera fui a la comisaría, no tenía sentido. Desde entonces camino con el bolso apretado al cuerpo y alerta a los movimientos de los que caminan cerca mío", comentó Nancy Páez.
- Encerrada.- "Me sacaron cosas del patio de mi casa, en el barrio Sarmiento. Incluso, por la ventana de la cocina me sustrajeron ollas y otras cosas. Ya no abro las ventanas y estoy casi todo el tiempo encerrada", dijo Clara Frías.
- Le cuesta salir.- "Después de que me asaltaron, me fui a casa y solo, me largué a llorar de la impotencia. Me costó varios días volver a subirme al taxi. Y desde ese día, todos los clientes, salvo los conocidos, son sospechosos", contó el taxista Pedro Altamiranda.
- Vendió la moto.- "En junio de 2009 unos ladrones entraron a mi casa y me sacaron varias cosas, entre ellas una moto que hacía muy poquito había comprado. Unos días después del atraco, la Policía me llamó para decirme que la moto había sido recuperado en "La Bombilla". Le faltaban cosas y algunas partes estaban rotas. La arreglé y la vendí. No quiero saber nada con tener otro vehículo", relató Pedro Alarcón, un vecino de Concepción.