BUENOS AIRES.- Desde la embajada de los Estados Unidos en la Argentina volvieron a lamentar la filtración de los despachos secretos del Departamento de Estado, en el sitio WikiLeaks, aunque resaltaron que la misión de los diplomáticos es obtener datos. "No somos espías. Recabamos información. El hecho de que lo hagamos en privado no implica que hagamos espionaje", aclaró la vocera Shannon Farell, en declaraciones al diario porteño "La Nación".
"Nuestro trabajo es y siempre ha sido generar contactos e informar a nuestro país. Mucha gente no sabe cuál es la función de un diplomático. El tema es que la información debería mantenerse en privado", indicó, y admtió que Washington se siente "incómodo" con la filtración de los documentos. "Esto (la obtención de datos) se da en todos los países. La diferencia es que nuestros informes se publicaron", explicó.
Cuando le preguntaron si el "fenómeno WikiLeaks" podría derivar en la renuncia de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, Farrell lo descartó de plano. "Para nosotros es una líder extraordinaria. También dudo que haya cambios entre embajadores y funcionarios de alto rango en esa cartera", respondió.
Luego, la portavoz reiteró las intenciones de la ex primera dama de disculparse con los países implicados. "Estamos tratando de llamar a funcionarios de los 190 países, pero tenemos una sola secretaria de Estado. Va a llevar tiempo, aunque la idea es completar las llamadas que quedan pendientes", manifestó. (Especial)