El funcionamiento del vaciadero de Overa Pozo puso en alerta a funcionarios de Santiago del Estero. Fundamentalmente, por las consecuencias que las operaciones de disposición final de los residuos podrían ocasionar en la calidad del agua del acuífero Isca Yacu, que abastece a varias poblaciones.

"Hay cierta preocupación en la gente. En una planta de esta naturaleza, el lixiviado que se produce implica un cierto riesgo, si es que no se tomaron todos los recaudos. Aclaro que no conocemos el proyecto, quizá reúne todas las condiciones para evitar que los lixiviados lleguen al acuífero, pero hasta ahora no lo sabemos", aseguró a LA GACETA el secretario del Agua de la provincia vecina, Abel Tévez.

El funcionario recordó a este diario que solicitó al secretario de Medio Ambiente tucumano, Alfredo Montalbán, que le remita todos los antecedentes técnicos de la flamante planta de tratamiento de los residuos sólidos urbanos. "Estuve reunido con el ingeniero (Montalbán); quedó en hacerme llegar el proyecto y el estudio de impacto ambiental previo. Se lo pedí a efectos de aclarar ante la opinión pública esta situación, para ver si (la planta) implica o no un riesgo cierto de contaminación. Me dijo que se cumplieron con todas las etapas de estudio ambiental previas; quedó comprometido en enviarme la información", expresó Tévez.

Según dijo, esperaba contar con esa documentación el viernes, cuando en Córdoba deliberó el Comité de Cuenca Salí-Dulce. Sin embargo, a esa reunión no asistieron representantes tucumanos.

Carácter estratégico
El predio estatal de Overa Pozo, que explota la empresa Servicios y Construcciones La Banda SRL, se encuentra ubicado a unos 10 kilómetros en línea recta con el límite interprovincial. Según informes de especialistas, la dirección de las corrientes freáticas, desde Tucumán hacia Santiago del Estero, constituyen el acuífero transfronterizo llamado Isca Yacu.

Además de abastecer de agua potable a varias poblaciones santiagueñas, el acuífero adoptará un carácter estratégico en caso de que se concrete un proyecto de construcción de un canal para proveer de agua a la cuenca lechera de Ceres, en Santa Fe. Precisamente, el funcionario del gobierno santiagueño ratificó la importancia que tiene esa fuente de agua potable para su provincia.

"Es un acuífero subterráneo muy importante; con él abastacemos de agua a todo el norte y noreste de Santiago del Estero. La profundidad varía según donde se lo explore, en algunos puntos es muy profundo y, en otros, brota. Es un acuífero muy potente", amplió el secretario del Agua.

El lunes pasado, Daniel Bejas, que subroga el Juzgado Federal Nº 1, se declaró incompetente para entender en un recurso de amparo colectivo promovido por la Fundación Planeta, con la finalidad de que se cierre el vaciadero de Overa Pozo. Precisamente, los abogados Raúl Moreno (vicepresidente de la UCR) y Oscar López (PJ disidente) argumentaron el planteo judicial en que las actuaciones para instalar un emprendimiento que pueda afectar el medioambiente deben realizarse con la participación de la población que pueda resultar afectada por esa actividad. En este caso, denunciaron, ese requisito no se concretó.

A su vez, recurrieron a los tribunales federales porque, entre otras cuestiones, entienden que el potencial daño al medio ambiente detenta el carácter de interjurisdiccional, según lo prevén las leyes Nº 25.675 (Política Ambiental) y Nº 24.051 (de Residuos Peligrosos). Para justificar la competencia, fundaron su planteo en que las actividades de la planta sí generarán un daño a un acuífero interprovincial.