"Me dirijo a usted para informarle que a partir del día de la fecha quedará sin efecto el reemplazo que se encuentra realizando como médico cirujano del Hospital Centro de Salud, según instrucción impartida por la superioridad". Estas palabras, avaladas con las firmas de los directivos de esa institución, fueron recibidas como una sentencia por Carim Asus.

El médico, que se desempeño hasta ayer en la unidad de Cirugía Torácica está convencido: "fui despedido sólo por ser delegado del movimiento de autoconvocados". Y agrega que, también, por haber revelado a LA GACETA que en el nosocomio se suspendieron operaciones por falta de sangre. En diálogo con este medio, insistió en que nunca recibió ni un llamado de atención por su trabajo. "Sólo tengo notas de felicitaciones de la misma dirección que hoy me echa. Ni siquiera imaginaba que esto podía suceder", deleznó indignado.

El cirujano torácico certificado (es uno de los cuatro que hay en la provincia) trabaja desde junio de 2001 en la institución. Durante siete años prestó servicios ad honorem y en los últimos dos, fue tomado como reemplazante. "La figura del reemplazo es inestable pero forma parte de la precariedad con la que estamos en el sistema. Hay médicos que tienen carácter transitorio desde hace 30 años en el hospital", cuestionó.

Asus confía en que la medida será revisada por las autoridades, pero no descartó acudir a la Justicia. Por otro lado, manifestó sentirse "defraudado y traicionado" por el director de la institución, Ricardo Figueroa. "Creía que velaba por los trabajadores", señaló. Su esposa, Alejandra Casen, es médica clínica en ese hospital: "esto no es un atentado en contra de Carim, sino de toda nuestra familia. Creen que esto es sólo un trabajo, pero es mucho más que eso. Es nuestra casa".