La historia reciente -y no tanto- muestra que, mientras se desarrollan los campeonatos mundiales de fútbol, los Gobiernos nacional y provincial toman medidas que cuentan con reducido apoyo popular. Aumentos en las dietas y en los sueldos de los dirigentes, subas en las tarifas o sanciones de leyes polémicas, entre otros, son algunos ejemplos que se dieron en la Argentina y en Tucumán mientras la atención se concentraba en el fútbol. Durante Alemania 2006, en la provincia se aprobó una sobreasignación que representaba una suba del 75% en el salario de intendentes, funcionarios y concejales, y se lo hizo retroactivo a seis meses. Además, se aumentó un 20% el cospel. Néstor Kirchner, por entonces presidente, se subió un 58% el sueldo.
El Mundial ayuda a tapar temas polémicos
Cuando la atención de la ciudadanía estaba puesta en los torneos, desde los Poderes Ejecutivo y Legislativo se tomaron decisiones sobre temas que cuentan con reducido aval popular