VARSOVIA.- Miles de conmovidos polacos se concentraron anoche frente al palacio presidencial en Varsovia, en señal de duelo por la muerte del presidente, Lech Kaczynski, en un accidente aéreo en el oeste de Rusia. Kaczynski; su esposa, María; el presidente del Banco Central y el jefe del Ejército, además de otros altos cargos del gobierno, figuran entre las 97 personas que murieron ayer, cuando el avión en el que viajaban, un Tupolev TC-154, se estrelló en medio de una densa neblina.
En toda la nación de tradición católica se realizaron servicios religiosos por los fallecidos. En Varsovia, familias con velas y flores permanecían frente al palacio. Muchos no eran simpatizantes del presidente, pero querían presentar sus respetos. El primer ministro, Donald Tusk, describió el accidente como el hecho más trágico de la historia de la posguerra de Polonia, antes de dirigirse en avión al lugar del accidente, donde se encontró con el premier ruso, Vladimir Putin para rendir homenaje. Jaroslaw, hermano gemelo de Kaczynski y aliado político, también voló hacia el sitio.
No hubo sobrevivientes. Kaczynski y su comitiva se dirigían a bordo de la envejecida aeronave al cercano bosque de Katyn, para conmemorar un nuevo aniversario de la masacre de oficiales polacos por fuerzas soviéticas en 1940. Muchos de los dolientes lloraban ayer una pérdida doble: la de hacía sólo horas y la de hace 70 años, cuando 22.000 funcionarios polacos fueron asesinados por la policía secreta de Stalin en el bosque de Katyn, en el sur de Rusia.
Los asesinatos masivos de prisioneros de guerra e intelectuales polacos, sólo meses después de que la Alemania nazi y Stalin arrasaron con Polonia, son un símbolo imperecedero para los polacos de su sufrimiento bajo el dominio totalitario soviético.
Error del piloto
Según informes, un controlador aéreo había aconsejado al piloto del avión siniestrado que se desviara a Minsk, en Bielorrusia, poco antes de su aproximación a Smolensk, debido a la densa niebla. Un avión ruso del tipo Il-76 ya había desistido media hora antes de aterrizar en Smolensk. El piloto polaco del Tupolev intentó, pese a las advertencias, aterrizar en cuatro ocasiones, pero debido a la niebla la maniobra de descenso era imperfecta. Finalmente, el avión tocó los árboles de un bosque cercano a la ciudad y se precipitó a tierra. Imágenes de la televisión rusa mostraron el fuselaje en llamas y fragmentos del avión esparcidos en el bosque, a unos dos kilómetros del aeropuerto de Smolensk.
Unidad
"Nuestra nación permanece unida. No hay división entre izquierda y derecha, las diferencias de opiniones no cuentan. Estamos juntos frente a esta tragedia", dijo el presidente de la Cámara baja y ahora presidente provisional de Polonia, Bronislaw Komorowski, en un discurso televisado a la nación. Komorowski fijó para junio la elección presidencial, que habría sido en octubre, tras sostener conversaciones con todos los partidos políticos de Polonia. Komorowski es el candidato presidencial de la gobernante Plataforma Cívica (PO).
Kaczynski, un combativo nacionalista que frecuentemente estuvo en desacuerdo con el Gobierno centrista de Tusk y la Unión Europea (UE), fue un acérrimo crítico de la Rusia de Putin. La semana anterior, este había invitado a Tusk, no a Kaczynski, a una ceremonia para recordar la masacre de Katyn. Aunque en Polonia el rol del presidente es en su mayor parte simbólico, tiene poder de veto sobre la legislación.
Varsovia ordenó una investigación especial sobre el accidente. Investigadores rusos cooperarán con los polacos. (Reuters-AFP-NA-DPA)
En toda la nación de tradición católica se realizaron servicios religiosos por los fallecidos. En Varsovia, familias con velas y flores permanecían frente al palacio. Muchos no eran simpatizantes del presidente, pero querían presentar sus respetos. El primer ministro, Donald Tusk, describió el accidente como el hecho más trágico de la historia de la posguerra de Polonia, antes de dirigirse en avión al lugar del accidente, donde se encontró con el premier ruso, Vladimir Putin para rendir homenaje. Jaroslaw, hermano gemelo de Kaczynski y aliado político, también voló hacia el sitio.
No hubo sobrevivientes. Kaczynski y su comitiva se dirigían a bordo de la envejecida aeronave al cercano bosque de Katyn, para conmemorar un nuevo aniversario de la masacre de oficiales polacos por fuerzas soviéticas en 1940. Muchos de los dolientes lloraban ayer una pérdida doble: la de hacía sólo horas y la de hace 70 años, cuando 22.000 funcionarios polacos fueron asesinados por la policía secreta de Stalin en el bosque de Katyn, en el sur de Rusia.
Los asesinatos masivos de prisioneros de guerra e intelectuales polacos, sólo meses después de que la Alemania nazi y Stalin arrasaron con Polonia, son un símbolo imperecedero para los polacos de su sufrimiento bajo el dominio totalitario soviético.
Error del piloto
Según informes, un controlador aéreo había aconsejado al piloto del avión siniestrado que se desviara a Minsk, en Bielorrusia, poco antes de su aproximación a Smolensk, debido a la densa niebla. Un avión ruso del tipo Il-76 ya había desistido media hora antes de aterrizar en Smolensk. El piloto polaco del Tupolev intentó, pese a las advertencias, aterrizar en cuatro ocasiones, pero debido a la niebla la maniobra de descenso era imperfecta. Finalmente, el avión tocó los árboles de un bosque cercano a la ciudad y se precipitó a tierra. Imágenes de la televisión rusa mostraron el fuselaje en llamas y fragmentos del avión esparcidos en el bosque, a unos dos kilómetros del aeropuerto de Smolensk.
Unidad
"Nuestra nación permanece unida. No hay división entre izquierda y derecha, las diferencias de opiniones no cuentan. Estamos juntos frente a esta tragedia", dijo el presidente de la Cámara baja y ahora presidente provisional de Polonia, Bronislaw Komorowski, en un discurso televisado a la nación. Komorowski fijó para junio la elección presidencial, que habría sido en octubre, tras sostener conversaciones con todos los partidos políticos de Polonia. Komorowski es el candidato presidencial de la gobernante Plataforma Cívica (PO).
Kaczynski, un combativo nacionalista que frecuentemente estuvo en desacuerdo con el Gobierno centrista de Tusk y la Unión Europea (UE), fue un acérrimo crítico de la Rusia de Putin. La semana anterior, este había invitado a Tusk, no a Kaczynski, a una ceremonia para recordar la masacre de Katyn. Aunque en Polonia el rol del presidente es en su mayor parte simbólico, tiene poder de veto sobre la legislación.
Varsovia ordenó una investigación especial sobre el accidente. Investigadores rusos cooperarán con los polacos. (Reuters-AFP-NA-DPA)