Las historias de cada pueblo pueden encontrar distintas formas de salir a la luz. Algunas llegan a través de una investigación, otras se convierten en un video, una fotografía o una instalación. El artista Adrián Sosa (@a.dria.a.n en Instagram) encontró ese espíritu en los trabajos que evaluó como jurado de la categoría Artes Visuales y Audiovisuales de la Muestra Pedagógica y Concurso “Los jóvenes hacen historia”, que reunió en La Escuelita de Famaillá a estudiantes de distintas localidades tucumanas.

Un árbol al que le faltan hojas: el libro de estudiantes tucumanos sobre la última dictadura

Tiene 32 años, nació en Los Sosa, un pueblo del interior de Monteros, y se recibió de licenciado en Artes en la UNT en 2018. En la exposición, los trabajos recuperaban la historia de sus comunidades en la última dictadura militar. “Traducir una investigación a una obra es un doble trabajo, y los chicos lo hicieron muy bien”, destaca en diálogo con LA GACETA. Desde hace años, la producción de Sosa explora las historias del territorio tucumano a través de video-performances en el cañaveral, la ruta y el río.

Todo comenzó cuando, con una carretilla, metió tierra en una sala. La llevó de a poco, de ida y vuelta, hasta llenar el cuarto. En algún momento entendió que la obra empezaba con el esfuerzo del cuerpo. Sus padres y sus abuelos hicieron tareas de campo, y él las lleva a la sala. “Si yo aprendí esto es porque tengo que hacerlo como un legado”, sostiene. “Mis acciones están en el contexto del campo. Uso la fotografía o el video para registrar esa acción en ese entorno, y eso es lo que se muestra en la sala”, explica.

RECORRIDO. Nació en Los Sosa, estudió en la UNT y encontró en las tareas del campo una parte central de su identidad artística.

El viaje del cañaveral

Ese cañaveral viajó. Algunas de las imágenes que Sosa construyó a partir del paisaje rural tucumano llegaron a salas de exposición de Colombia, Francia, Estados Unidos y distintas ciudades argentinas.

En 2022 hizo una residencia en Colombia, donde también encontró caña de azúcar y trabajadores rurales como los de su obra. En 2023 ganó el Premio Braque, un reconocimiento destacado del arte contemporáneo argentino. Antes había obtenido el segundo premio de Grabado en el Salón Nacional de Artes Visuales y el Premio Itaú. En 2024 produjo obra en la Cité Internationale des Arts de París.

GRABADO. Adrián Sosa grabó machetes con obreros de la zafra y hoy expone en Buenos Aires.

Este año expuso de forma individual en un museo de Pembroke Pines, cerca de Miami, con “Habitar una nube”, curada por Sofie Bonet y gestionada por la galería Ceibo. Allí vivió una sorpresa. “Los cubanos reconocieron el paisaje. En Cuba hay mucha caña de azúcar, así que se armó un diálogo muy interesante”, recuerda.

En la semana de ArteBA integra “Despaisaje”, una muestra colectiva de cinco artistas tucumanos en el espacio Barra, en Retiro, con curaduría de Nati Sosa Molina. También participa del Salón Nacional de La Rioja con una instalación y expone en Consultorio, un espacio expositivo de San Miguel de Tucumán.

IDENTIDAD. Su producción artística tiene como protagonistas a los cañaverales y los trabajadores de la zafra.

Disfrutar del proceso y abrir caminos

Actualmente combina su carrera artística con la coordinación de la Sala de Arte Contemporáneo Rodolfo Bulacio, dentro del Mercado Cultural Municipal de Monteros. Allí ya expusieron artistas de Aguilares y Concepción. “Quiero ponerlo a disposición de los artistas, músicos y creadores del sur, para que no tengan que ir hasta San Miguel”, explica.

La iniciativa también responde a una dificultad que conoce de cerca. Sosa reconoce que insertarse en el circuito artístico tucumano puede ser complicado. “Siempre son los mismos, se escucha mucho esa frase”, comenta. Por eso, desde Monteros busca generar un espacio para que otros creadores de la región puedan mostrar sus trabajos y encontrar nuevas oportunidades.

COMO JURADO. Evaluó trabajos escolares sobre memoria local en La Escuelita de Famaillá.

A quienes recién comienzan, especialmente a los que viven en el interior, les aconseja insistir, incluso cuando los reconocimientos no llegan. “Muchas veces aplicás a premios y salones y no quedás, pero ese ejercicio te perfecciona. Es importante que escriban sobre sus obras, que traten de entenderlas para poder explicárselas a un jurado”, sugiere.

También habla de la dificultad de sostener una carrera artística cuando el trabajo no siempre se traduce en ingresos. “A veces la gente no entiende por qué trabajamos tanto si no ganamos plata con esto. Pero quizás nunca lo hagan”, dice y suma: “Las búsquedas personales son lo que más te tiene que satisfacer. Disfrutar el proceso de la obra es lo más copado”.

Desde Los Sosa hasta Miami y París, llevó consigo las historias del paisaje en el que creció. Ahora, desde Monteros, busca que otros artistas del sur tucumano también tengan la oportunidad de mostrar las suyas. Su obra puede conocerse en sosaadrian.com. Por su parte, la Sala de Arte Contemporáneo Rodolfo Bulacio comparte sus actividades en rodobulacio.com y en el Instagram de la Fundación Las Margaritas: @lasmargaritasderodolfobulacio.

Rodo Bulacio fue un outsider que marcó el arte contemporáneo
HABITAR UNA NUBE. Sosa explora la memoria del trabajo rural y la industria azucarera a través de fotografías, videos e instalaciones.