Estados Unidos ingresará mañana en las elecciones de medio término: se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, y los electos asumirán el 3 de enero de 2027. La elección llega en un contexto internacional muy distinto al de hace un año: una guerra con Irán que ya lleva casi ocho meses y mantiene el petróleo por encima de los U$S 100; una Reserva Federal que, bajo la conducción de Kevin Warsh, volvió a subir la tasa de interés; rendimientos de largo plazo en máximos desde 2002, y un esquema arancelario reconstruido después de que la Corte Suprema anulara los aranceles que Donald Trump había impuesto al amparo de la ley de emergencias económicas (IEEPA). El impacto del resultado de esos comicios sobre la Argentina corre por dos carriles: el financiero, a través de las tasas, y el político, porque Trump es el principal aliado del presidente Javier Milei, indica un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Fue su gobierno el que intervino en la previa de las elecciones legislativas de octubre de 2025, con el swap por U$S 20.000 millones y la intervención directa del Tesoro estadounidense en el mercado de cambios.
León XIV votó por correo en las elecciones de medio término de Estados UnidosTanto el secretario del Tesoro de los Estados Unidos Scott Bessent como el ministro de Economía Luis Caputo sostienen que ese apoyo podría repetirse en 2027. Una derrota republicana que derive en cambios en el gabinete o en un reordenamiento de prioridades sería un golpe para el financiamiento en divisas del año próximo, advierte el CEPA.
El centro recuerda que los demócratas presentaron en ambas cámaras proyectos contra el salvataje: la “No Argentina Bailout Act”, para suspender el swap, y la “American Farmers First Act”, para compensar a los productores estadounidenses perjudicados por la competencia argentina. Con mayoría demócrata, este tipo de proyectos no impedirían por sí solos una nueva asistencia del Tesoro, pero la dificultarían y elevarían su costo político.
Irán desafió a Trump y advirtió que una nueva guerra con Estados Unidos podría ser más larga“El resultado de la elección de este martes en EEUU importa porque el programa financiero no cierra. Sin la colocación de Bonares el Tesoro podría necesitar comprarle al Banco Central unos U$S 12.500 millones en 2027, a lo que se suman pagos netos a Organismos Internacionales por U$S 4.000 millones, de los cuales U$S 2.700 millones corresponden al FMI”, detalla el CEPA. Hasta ahora, las tensiones con los organismos se resolvieron porque estos terminaron cediendo ante la presión de Trump para seguir financiando a Milei. Un Congreso opositor y una Casa Blanca debilitada podrían alterar esas prioridades.
Paradoja
A criterio de la entidad, el escenario que se perfila encierra una paradoja para el gobierno de Milei: un triunfo demócrata podría mejorar las condiciones financieras globales, pero debilitaría el respaldo político del que depende el programa económico para atravesar 2027. A esto se suma que Trump no puede presentarse a una nueva reelección y podría quedar como “pato rengo”, podría radicalizar su agenda sabiendo que le quedan solo dos años de poder.