El Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzó un acuerdo a nivel técnico con la Argentina para completar la tercera revisión del programa de 48 meses bajo el Servicio Ampliado. El entendimiento representa un paso clave para destrabar un desembolso de U$S 900 millones, aunque todavía requiere la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo.

En su comunicado, el FMI destacó los resultados del programa económico, en particular el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas internacionales. Según precisó, el Banco Central (BCRA) compró cerca de U$S 16.000 millones en lo que va de 2026.

“El programa de las autoridades, respaldado por el FMI, continúa arrojando resultados impresionantes, a pesar de un contexto global más complejo”, señaló el organismo. Atribuyó esos avances a las políticas fiscales y monetarias, que permitieron sostener la desinflación y las compras de divisas.

El superávit fiscal, una de las condiciones centrales

En materia fiscal, el organismo que conduce Kristalina Georgieva remarcó que el superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI) previsto para 2026 seguirá siendo un pilar del programa. Para 2027, espera un esfuerzo similar, en línea con el proyecto de Presupuesto que el Gobierno envió al Congreso. De concretarse, sería el cuarto año consecutivo de orden en las cuentas públicas.

“La disciplina en el gasto y las reformas a los marcos tributario y fiscal impulsarán aún más los esfuerzos de consolidación, al tiempo que se protege el gasto prioritario en infraestructura y servicios sociales”, indicó el FMI.

En cuanto a la política monetaria, el organismo señaló que el BCRA continuará fijando objetivos para los agregados monetarios, calibrados para respaldar la desinflación y la acumulación de reservas, dentro de un esquema que preserve la flexibilidad cambiaria bajo el sistema de bandas.

También destacó la necesidad de fortalecer las operaciones de liquidez, mejorar la transmisión de la política monetaria y sostener la monetización de la economía, junto con una expansión prudente del crédito.

Las reservas, en el centro de la discusión

El FMI sostuvo que el Banco Central, que preside Santiago Bausili, deberá continuar comprando divisas para fortalecer la capacidad de la economía de afrontar eventuales shocks. Esa política se complementará con una estrategia de financiamiento en moneda extranjera que contempla el acceso a los mercados de capitales nacionales, el apoyo de socios oficiales y los ingresos provenientes de privatizaciones.

La acumulación de reservas fue uno de los principales puntos de discusión durante la visita de los técnicos del organismo a la Argentina, a fines de septiembre. Después de que el BCRA cumpliera la meta informal de compras por U$S 10.000 millones para 2026, el debate giró en torno a la conveniencia de mantener el ritmo o moderarlo para favorecer la recuperación del crédito, como plantea Ricardo Arriazu.

La aceleración de las compras en octubre, cuando superaron los U$S 1.200 millones frente a los U$S 473 millones de septiembre, anticipó la continuidad de la estrategia. Sin embargo, en las últimas dos jornadas se interrumpió la racha compradora.

El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado durante su presentación en el CFO Summit 2026 que, si se mantenía el ritmo de adquisición de reservas, el Banco Central podría acumular compras cercanas a los U$S 20.000 millones al cierre del año.

El FMI también señaló que las autoridades acordaron mantener la disposición para volver a los mercados internacionales de capitales cuando las condiciones lo permitan y activar líneas de crédito contingentes si fuera necesario.

La posibilidad de recuperar el financiamiento externo sigue siendo un desafío: el riesgo país se ubica por encima de los 750 puntos básicos, frente a los 400 puntos de julio.

Además, el organismo pidió profundizar los mercados de capitales locales, ampliar el acceso al financiamiento de largo plazo, facilitar inversiones estratégicas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) e impulsar las concesiones de infraestructura recientemente adjudicadas. Estas iniciativas se suman a las reformas laborales y de mercado implementadas a comienzos de este año.

Cuándo podría llegar el desembolso

El acuerdo técnico es el paso previo para que el Directorio Ejecutivo del FMI analice la tercera revisión. Una vez aprobada, se habilitaría el desembolso pendiente de U$S 900 millones, equivalentes a 600 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG).

La definición está prevista para principios de diciembre, según el comunicado del organismo. Por eso, los fondos no llegarían antes del próximo vencimiento con el FMI, por U$S 800 millones en concepto de intereses, que el Gobierno debe afrontar el 1 de noviembre.

El personal del organismo celebró la colaboración con las autoridades argentinas y su compromiso con políticas fiscales disciplinadas y reformas orientadas al mercado. No obstante, la liberación de los fondos dependerá de que se completen las medidas acordadas restantes y de la posterior aprobación del Directorio Ejecutivo.