Juan Oña estaba parado en la verdulería de su barrio cuando escuchó la frase que le confirmó que todo se había salido de control. Delante suyo, un joven le iba a cobrar a un cliente y, con total naturalidad, le respondió con el característico "perfeto". Ese momento cotidiano en la calle fue la prueba definitiva de que su audio viral "Pefeto caballedo", creado como una parodia humorística frente a las estafas telefónicas bancarias, ya había saltado de TikTok y WhatsApp para instalarse en la conversación diaria de los argentinos. 

Investigan en Tucumán un nuevo sistema de estafas con cheques

El audio casero pasó rápidamente de unos pocos clips sueltos a dominar los grupos de WhatsApp, los comentarios en redes sociales y las conversaciones cotidianas de la calle. La pronunciación deformada a propósito de la clásica muletilla "perfecto, caballero" conectó de inmediato con una audiencia acostumbrada a lidiar a diario con llamados sospechosos y promesas de premios inexistentes.

De un llamado sospechoso a la verdulería del barrio

La idea detrás de esta parodia no surgió por casualidad. Juan Oña, quien antes creaba contenido con una temática diferente, comenzó a observar la frecuencia con la que las estafas telefónicas afectaban a la gente en su cotidianeidad. Ante este escenario, decidió volcar la problemática hacia la comedia como una herramienta de prevención colectiva.

"Si llevamos esto (las estafas) para el lado del humor y empezamos a viralizar, la gente no empieza a sufrir tantas estafas", explicó el propio Oña sobre su mirada al crear los guiones. Así, en uno de sus primeros videos dedicados a las "llamadas raras del banco", la frase "Pefeto caballedo" nació de forma completamente espontánea durante el proceso creativo.

El proceso técnico detrás del video es totalmente artesanal. Oña realiza de manera independiente la escritura de los libretos y la edición de video, interpretando él mismo a las dos partes de la conversación telefónica. "Hago un trabajo de edición de los dos lados del mostrador", detalló sobre su método para escenificar la interacción entre el supuesto operador bancario y la víctima.

La velocidad con la que se expandió el fenómeno tomó por sorpresa a su propio autor. "No podemos creer la repercusión que tuvo, se nos fue de las manos", admitió Juan al reflexionar sobre cómo su chiste casero trascendió la pantalla para instalarse en la vida cotidiana hacia mediados de octubre.

La confirmación de que la muletilla ya tenía vida propia le llegó en un comercio cercano a su casa. Oña presenció el momento exacto en que un joven, al ir a cobrarle a un cliente en una verdulería, le respondió con el característico "perfeto". "Vas por la calle y escuchás que la gente lo dice", resumió sobre la masividad alcanzada.

Del perfil bajo a la Juventus

El impacto del audio superó los límites de las plataformas digitales e ingresó de lleno en el deporte internacional. Clubes de fútbol de la talla de la Juventus de Italia, sumados a instituciones locales como Estudiantes de La Plata y Lanús, utilizaron el popular sonido en sus publicaciones oficiales de redes sociales.

Esta impresionante repercusión catapultó la presencia digital del creador, quien pasó de tener apenas 200 seguidores a superar los 65.000 en su cuenta oficial de Instagram, @soypefetocaballedo. En paralelo, la comunidad comenzó a multiplicar la difusión generando remixes musicales, paquetes de stickers para WhatsApp y páginas de fanáticos que recopilan el meme.

A pesar de este salto a la fama masiva, este vecino oriundo de Ensenada, provincia de Buenos Aires, mantiene los pies sobre la tierra y prefiere la tranquilidad. "Como soy perfil bajo, me viene bien", aseguró Oña al valorar que sus vecinos no lo reconozcan constantemente cuando sale a caminar por su barrio.

Diego Peretti rompió el silencio sobre su vínculo con Hernán Casciari tras la denuncia por presunta estafa

Tras romper el silencio y dar su primera entrevista periodística en la emisora Cadena 3 Argentina, Juan Oña expresó su gratitud por el afecto recibido y confirmó que continuará produciendo contenido humorístico para sus seguidores. Su objetivo principal permanece intacto: seguir combatiendo el pánico a las estafas telefónicas mediante la risa.