Se conoció la declaración testimonial de Cris Morena en la causa contra Darío Giordano, el exmarido de su hija Romina Yan, luego de las denuncias de maltrato realizadas por sus nietos Franco y Valentín. En su testimonio, la productora describió situaciones que los chicos le habrían relatado y episodios que aseguró haber presenciado.

Este miércoles, en el programa DDM, que conduce Mariana Fabbiani por América, la periodista Tatiana Schapiro leyó fragmentos de la declaración. Según precisó, el testimonio tuvo lugar cuando Franco y Valentín estaban viviendo con su abuelo, Gustavo Yankelevich.

La difusión se produjo después de que Yankelevich revelara que Cris Morena fue la primera en advertir que algo sucedía con sus nietos.

El relato de Franco y el temor a su padre

En su declaración, Cris Morena señaló que conocía a Giordano desde que comenzó su relación con Romina y que siempre había notado cierta irritabilidad en él, una característica que, según dijo, se acentuó después de la muerte de su hija.

La productora explicó que acompañaba a los chicos a distintas actividades extracurriculares, una tarea que el padre aceptaba siempre que ella se ocupara de los traslados.

También recordó que, aproximadamente dos años después de la muerte de Romina, Franco rompió en llanto mientras estaba a solas con ella y le contó que su padre le pegaba muy fuerte en la cabeza y lo maltrataba.

Según la declaración, el chico le suplicó que no le contara nada a su padre porque temía su reacción. Además, le relató que, en una oportunidad, Giordano lo había golpeado tan fuerte que se detuvo al verlo llorar y le prometió que no volvería a pegarle, en memoria de la muerte de su madre.

Ante esa situación, Cris Morena habló con su hijo Tomás Yankelevich, tío de los chicos, y juntos decidieron conversar con Giordano para conocer qué estaba ocurriendo.

Para evitar conflictos y no exponer a Franco, explicó que el diálogo se centró en el estado del padre de los chicos y en la posibilidad de que necesitara más ayuda de la familia para afrontar la crianza. Según su testimonio, Giordano habló de sus propias dificultades y sostuvo que debían entenderlo.

Sin embargo, después de esa conversación, la productora afirmó que comenzó a tener dificultades para compartir tiempo con sus nietos, especialmente con Franco. Aunque continuó llevándolos a sus actividades, aseguró que Giordano empezó a poner excusas y obstáculos para impedir que organizara salidas con ellos o que se quedaran a dormir en su casa.

“Yo controlo tu cabeza, tu mente”

Cris Morena también describió el temor que, según su relato, Franco sentía hacia su padre. El adolescente habría llegado a decirle que, cuando estaba en su casa, actuaba como un hijo y que, al regresar, se encerraba en su habitación, evitaba mirar a su padre a los ojos y hablaba lo menos posible para no provocar enfrentamientos.

La productora señaló que el chico incluso tuvo un tic en los ojos que se mantuvo durante aproximadamente tres años.

En la declaración, además, sostuvo que Franco había expresado su deseo de vivir con ella o con su abuelo, Gustavo Yankelevich. Ambos estaban dispuestos a recibirlo, pero, según el testimonio, Giordano se opuso terminantemente.

Schapiro leyó el fragmento en el que Cris Morena recordó que, al enterarse de esa posibilidad, el padre le gritó al chico: “De ninguna manera, vos vas a estar bajo mi control hasta los 18 años. Yo controlo tu cabeza, tu mente, yo controlo todo lo que hacés”.

Las agresiones que habría sufrido Valentín

En relación con Valentín, la productora describió un escenario de agresiones verbales permanentes. Según declaró, Giordano le gritaba muy fuerte y a corta distancia del rostro para intimidarlo y generarle temor.

También recordó un episodio ocurrido en la puerta del colegio. Al verla, el niño corrió para saludarla, pero su padre lo reprendió. De acuerdo con el testimonio, Giordano lo tomó del cabello y se lo tiró mientras le gritaba: “Te dije que no te vayas del lugar en el que estoy, a mí no me importa qué tenías que hacer”.

Cris Morena aseguró que quedó paralizada ante la escena y que no pudo reaccionar mientras veía cómo Giordano se llevaba al niño a la rastra, tirándole del pelo y gritándole.

La productora agregó que esa misma tarde volvió a ver a Valentín. Según relató, el chico jugaba con una pelota que arrojaba contra la pared de manera repetitiva, como si fuera un autómata, y no quería comunicarse con nadie.

Días después, le preguntó qué le ocurría. La respuesta del niño, según la declaración, fue: “Abuela es siempre lo mismo, todos los días lo mismo, yo no le importo, si lloro no le importa nada”.

Cris Morena concluyó que esa respuesta la atemorizó porque, a su entender, su nieto ya había naturalizado las situaciones que estaba viviendo.