Resumen para apurados
- En 2018, la Justicia de San Isidro sobreseyó a Darío Giordano por prescripción en la causa por violencia hacia sus hijos, hecho que volvió al foco tras dichos de su hijo Valentín.
- La causa penal surgió en 2015 luego de que los abuelos, Yankelevich y Cris Morena, obtuvieran la tenencia de los niños tras pericias psicológicas desfavorables para el productor.
- El sobreseimiento no implicó inocencia sino el fin de los plazos legales. Mientras Giordano niega los maltratos, el testimonio familiar reabre la discusión pública sobre el caso.
La situación judicial de Darío Giordano, el viudo de Romina Yan, volvió a quedar bajo la lupa luego de que su hijo Valentín denunciara públicamente episodios de violencia durante su infancia. Tras la repercusión de sus declaraciones y la ratificación de Gustavo Yankelevich, padre de la actriz, el productor rechazó las acusaciones y recordó que en 2018 había sido sobreseído en una causa penal.
Sin embargo, la resolución judicial tuvo un fundamento concreto: la prescripción de la acción penal. Esto significa que vencieron los plazos legales para continuar con la persecución de los delitos investigados, sin que el sobreseimiento implicara una declaración judicial de inocencia sobre los hechos denunciados.
En Mediodía noticias, el periodista Ignacio González Prieto explicó los antecedentes del expediente y distinguió la investigación penal del proceso que se había tramitado en el fuero civil por cuestiones vinculadas con la crianza de los hijos de la pareja.
Cómo comenzó la investigación
Según reconstruyó el periodista, la causa penal se inició de oficio en octubre de 2015, después de que avanzara un expediente civil en el que se discutía la situación familiar de los hijos de Romina Yan y Darío Giordano.
En ese proceso, los padres de la actriz, Gustavo Yankelevich y Cris Morena, consiguieron la tenencia unilateral de los dos varones, aunque no de la hija menor de la pareja. De acuerdo con González Prieto, se incorporaron testimonios, pericias psiquiátricas y psicológicas y entrevistas en cámara Gesell.
“El expediente civil, claramente, el abuelo y la abuela consiguieron la tenencia unilateral de los dos varones, pero no de la nena; con el aporte de testigos, de cámara Gesell, pericias psiquiátricas y psicológicas, los menores hablaron y a partir de ahí ese expediente se resolvió”, explicó.
El periodista también sostuvo que las pericias realizadas a Giordano tuvieron resultados desfavorables para él en ese proceso. A partir de las actuaciones civiles, intervino de oficio la Fiscalía Penal, que le comunicó a Yankelevich que iniciaría una investigación por violencia intrafamiliar.
González Prieto relató, además, que durante una instancia prevista para realizar una entrevista en cámara Gesell, los chicos habrían visto a su padre y atravesado una situación de descompensación que les impidió declarar.
“Un día que se estaba por hacer la cámara Gesell, los chicos vieron la presencia del padre. Esto es negligencia judicial porque desde afuera, con vidrios que no se ven, puede estar el juez, fiscal, abogados, el acusado. Ahí los chicos se fueron al baño en una situación de descompensación total y no pudieron hablar”, contó.
Según su reconstrucción, los menores se descompensaban cada vez que veían a su padre y no pudieron prestar declaración en esas circunstancias.
Por qué prescribió la causa contra Giordano
La imputación penal inicial era por presuntas lesiones leves agravadas por el vínculo. González Prieto explicó que el artículo 89 del Código Penal establece penas de un mes a un año para las lesiones leves, mientras que la figura agravada contempla una escala de seis meses a dos años.
El periodista también señaló que Yankelevich no quiso impulsar una denuncia penal contra Giordano.
Finalmente, en mayo de 2018, el Juzgado de Garantías N.º 3 de San Isidro declaró de oficio extinguida la acción penal por prescripción y dispuso el sobreseimiento total del productor. Ese año, además, los dos varones cambiaron su apellido.
“¿Esto significa que el papá fue inocente? No. Pasó el tiempo, no se obtuvo prueba, no se investigó como corresponde, no se impulsó la denuncia y la causa prescribió”, afirmó González Prieto.
El vencimiento de los plazos legales impidió continuar con la imputación por los delitos investigados en ese expediente.
Qué respondió Darío Giordano
En un comunicado difundido el lunes 12 de octubre, Giordano rechazó las acusaciones y defendió su rol como padre. También hizo referencia al sobreseimiento judicial y aseguró que los hechos denunciados nunca ocurrieron ni fueron comprobados.
“Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, sostuvo.
El productor recordó la muerte de Romina, ocurrida en septiembre de 2010, cuando él tenía 36 años y quedó a cargo de sus tres hijos.
“Viudo a los 36 años y en medio de ese dolor había algo que tenía absolutamente claro: quería estar con mis hijos y seguir siendo su papá”, expresó.
También reconoció que pudo haber cometido errores durante la crianza de sus hijos y les pidió perdón por ello. “Es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”, manifestó.
Finalmente, aseguró que no responderá públicamente a su hijo Valentín ni expondrá cuestiones de la intimidad familiar. “No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón”, concluyó.







