Bajo la superficie (Below), la miniserie de terror fantástico de Netflix, combina el suspenso con una historia que parece salida de una leyenda. La trama transcurre en un pueblo pesquero de Terranova, Canadá, donde una misteriosa criatura marina aterroriza a sus habitantes. Sin embargo, detrás de la ficción hay lugares y episodios reales que le aportan una dimensión inquietante a la producción.
75 años después seguimos cruzando el armario: Netflix anunció el regreso de NarniaLa historia sigue a Calvin, interpretado por Josh Hartnett, un hombre que perdió a su padre durante su infancia en circunstancias relacionadas, aparentemente, con la criatura. Años después, teme que sus propios hijos sufran el mismo destino. En paralelo, Fonda, el personaje de Mackenzie Davis, aporta una mirada científica como bióloga marina. Pero el escenario y algunos detalles de la trama tienen una conexión directa con la historia de Terranova.
Snook’s Arm, el pueblo real que inspiró la miniserie de Netflix
Uno de los aspectos más llamativos de Bajo la superficie es que Snook’s Arm, el pueblo pesquero donde se desarrolla la historia, existe en la provincia canadiense de Terranova y Labrador. Sin embargo, su realidad actual dista mucho de la que se muestra en pantalla: la comunidad fue reubicada por completo en 2018 debido a las dificultades económicas y las condiciones ambientales.
El declive del pueblo estuvo estrechamente ligado a la pesca. A finales del siglo XIX, Snook’s Arm albergó la primera fábrica ballenera de Norteamérica. Durante buena parte del siglo XX, la actividad pesquera, especialmente la del bacalao, sostuvo a sus habitantes.
La situación cambió drásticamente a partir de 1992, cuando colapsó la pesca del bacalao en el Atlántico. La crisis afectó la economía local y volvió cada vez más difícil mantener la vida en la comunidad.
Un censo realizado en 2016 había registrado apenas diez habitantes distribuidos en cinco viviendas, de un total de catorce. Finalmente, en noviembre de 2017, el gobierno provincial aprobó el plan para reubicar a toda la población, un proceso que se concretó al año siguiente.
Por qué el pueblo de Bajo la superficie parece salido de una película de terror
El creador de la miniserie, Jesse McKeown, explicó que la elección de Terranova como escenario no fue casual. En una entrevista con Entertainment Weekly, señaló que la historia de la región está marcada por acontecimientos trágicos y fenómenos difíciles de explicar. “Este lugar tiene algo sobrenatural. Aquí la barrera entre la realidad y la ficción es muy delgada. Suceden cosas extrañas todo el tiempo”, afirmó.
McKeown también describió las dificultades históricas que enfrentaron las comunidades costeras, desde las tormentas mortales y los desastres marítimos hasta la crisis económica provocada por el derrumbe de la pesca del bacalao.
“La gente de aquí lleva siglos lidiando con fenómenos inexplicables y sucesos trágicos. Tormentas mortales. Desastres marítimos. El colapso de la pesca del bacalao. Gente pasando hambre. Sobrevivir al invierno aquí puede ser una auténtica película de terror”, explicó.
Según el realizador, esa historia de adversidades sirvió como inspiración para construir el universo de la ficción y sus personajes. Aunque la criatura marina pertenece al terreno fantástico, la dureza de la vida en la región forma parte de una realidad documentada.
El pueblo abandonado todavía conserva sus casas
Aunque sus habitantes fueron reubicados, Snook’s Arm no desapareció por completo. La infraestructura del antiguo pueblo continúa en pie y el lugar sigue siendo utilizado por algunos de sus antiguos residentes.
Varias familias conservan sus viviendas como bases para regresar durante determinadas temporadas de pesca. Allí pueden desarrollar actividades vinculadas con especies como la langosta, el bacalao, el calamar y el pez globo.
Esa persistencia de las costumbres locales también influyó en la construcción de los personajes de la miniserie. McKeown destacó cómo, incluso en medio de las dificultades, las personas mantienen sus rutinas y espacios de encuentro.
“En medio de todo este caos, ellos siguen yendo al pub”, comentó el creador, quien también participó en el desarrollo de The Umbrella Academy.
El flamenco muerto de la miniserie de Netflix que existió en la vida real
Otro detalle de Bajo la superficie tiene un antecedente real mucho más específico. En el primer episodio, un flamenco muerto llega al búnker de la bióloga marina Fonda. Para el personaje, la aparición del ave constituye una señal preocupante sobre posibles alteraciones en los patrones migratorios.
Según McKeown, esa escena se inspira en un episodio ocurrido en Terranova. Hace años, un habitante de la región vio un flamenco rosado, lo confundió con un ganso y le disparó. El animal fue disecado y su historia quedó registrada en una exposición del museo The Rooms, ubicado en St. John’s, la capital provincial.
En 2016, la institución presentó la colección In Some Far Place, que exhibió públicamente por primera vez el ejemplar. El ave había llegado a Terranova en 1977 y terminó abatida por un vecino.
Así, aunque la criatura que aterroriza al pueblo en Bajo la superficie forma parte de la ficción, la miniserie incorpora elementos reales de la historia local. La combinación entre una comunidad desaparecida, las dificultades de sus habitantes y un episodio insólito con un animal convierte al escenario en uno de los componentes más singulares de la producción de Netflix.