Las lluvias intensas en Chile desataron escenarios propios de una película de desastre. El aluvión que ocurrió este jueves en la capital del país y zonas aledañas provocó un caos en el que árboles, autos y colectivos fueron desplazados por las violentas corrientes que se formaron en distintas avenidas, impulsadas por la repentina crecida proveniente de la Cordillera de los Andes. Entre las imágenes más dramáticas, la hazaña de un hombre que debió colgarse de un árbol tras ser llevado por el torrente sobre la estructura de su vehículo demostró la gravedad de la catástrofe.
Video: así fue el momento exacto en que comenzó el aluvión en Santiago de ChileLos desprendimientos y el barro procedente de la Cordillera provocaron que las arterias urbanas de la capital chilena se convirtieran en cauces innavegables. El paso del agua implacable dejó a la zona sumida en el lodo, con rodados que terminaron varados en lugares impensados tras avanzar sin control impulsados por el caudal. Por encima de la masa hídrica que corría con una fuerza incontenible, el conductor logró ponerse a salvo luego de saltar desde la parte superior de su camión hacia las ramas de un árbol para no ser arrastrado.
La transmisión en directo de un momento desesperante
El impactante suceso tuvo lugar en la Comuna de Las Condes, uno de los sectores residenciales y comerciales más concurridos de la capital chilena. La escena del rescate, captada durante una transmisión en directo, mostró los angustiantes segundos en los que la masa impenetrable de sedimentos, rocas y escombros movía al enorme rodado pesado a gran velocidad. Ante la inminente tragedia y acorralado por el avance descontrolado de la corriente, el sujeto esperó el instante preciso en que la copa del árbol quedó a su alcance para aferrarse a ella y resguardarse.
El fenómeno climático desencadenante se originó tras varios días consecutivos de precipitaciones incesantes en la alta montaña. La concentración de agua saturó la capacidad de absorción del suelo en la Cordillera y provocó deslizamientos en las laderas que descendieron directamente hacia el entramado urbano. Al tocar la cinta asfáltica, la riada cobró un poder destructivo capaz de arrancar estructuras a su paso, anegar viviendas e interrumpir de forma drástica el ritmo habitual de la ciudad.
Balance de daños y medidas de emergencia del Gobierno
Según los primeros reportes oficiales de las autoridades locales, las inundaciones y el deslave dejaron un saldo preliminar de al menos seis personas heridas, daños severos en infraestructura y más de 1.000 ciudadanos que debieron ser evacuados o rescatados mediante operativos de emergencia.
Expertos ambientalistas e ingenieros señalaron que la magnitud del desastre respondió a una combinación crítica de factores: al temporal persistente se le sumó la marcada pérdida de vegetación originada por incendios forestales previos —que privó a los cerros de su contención natural— y severos taponamientos en la red de drenajes de la ciudad. Ante este escenario devastador, el Gobierno chileno declaró la zona de catástrofe para agilizar el despliegue de ayuda humanitaria, remover las toneladas de sedimento acumulado y comenzar con las tareas de reconstrucción.