“La avenida, que arranca en el Camino del Perú y termina al pie del Aconquija, en plena Yerba Buena, consta de doble calzada. Una de macadam asfáltico para tráfico liviano y la otra de ripio con riego bituminoso para tráfico pesado. Tiene un desagüe central y veredones de piedra bola entre ambas calzadas y el desagüe. Actualmente se cubre ese recorrido en pocos minutos, pues los vehículos a motor pueden desarrollar grandes velocidades”. El 5 de octubre de 1937 fue inaugurado el pavimento de la avenida Aconquija (en la calzada sur) y permitía llegar con comodidad hasta el pie del cerro. Todavía la avenida Mate de Luna, desde Floresta hasta el Camino del Perú, estaba solamente enripiada. Este tramo comenzó a pavimentarse en noviembre de 1939 y fue habilitado un poco después.
En la “Guía Social de Intereses Generales y Baedeker de la provincia de Tucumán”, de Arturo Guasch, de 1916, se describe cómo era la comunicación con Yerba Buena. “Desde el boulevard Mitre hasta los antiguos Mataderos forma dos calles de ocho metros de ancho cada una y en sus costados, así como en su centro, lleva una doble fila de casuarinas”, escribió Guasch. Todo este trayecto “está empedrado y en regular estado de conservación”. Desde ese punto hasta el Camino al Perú, se le había colocado recientemente el macadam y era “el paseo favorito de nuestra sociedad en las tardes de verano”. Pasando el Camino del Perú, “nuevamente se divide en dos calles, hasta su conjunción con el camino a San Pablo”, a dos kilómetros y medio de distancia. En ese punto, las calles se unen “formando una amplia avenida que conduce directamente al Parque Aconquija”.
El acto oficial de la Aconquija (en la esquina con el Camino del Perú) fue encabezado por el gobernador Miguel Campero y parte de su gabinete. Asistieron los pobladores de Yerba Buena y Marcos Paz. Todos los alumnos de las escuelas de la zona fueron protagonistas de los actos y fueron obsequiados con masas y golosinas y hubo un almuerzo criollo.
Recuerdos fotográficos: 1969. María Elena Walsh trajo “Juguemos en el Mundo” a TucumánHabló el director provincial de Vialidad, Roberto Robles Mendilaharzu, quien destacó la política vial de aquellos años y la adhesión a la ley nacional de Vialidad que habían permitido la construcción de la avenida. Ya por entonces se reconocía que Yerba Buena y Marcos Paz “son una prolongación de la ciudad de Tucumán en que no hace mucho el Tranvía Rural ponía la nota pintoresca y juvenil y son los sitios de solar y de recreo por sus quintas y jardines”. La concreción de la obra le dio mayor movilidad a la zona con el aumento de las edificaciones y del tráfico, que pasó de 561 a 800 vehículos por día en 1935.
Tras los discursos el gobernador cortó con su auto nuevo la cinta que estaba tendida de un extremo a otro de la calzada. La comitiva luego subió hasta El Paraíso para ser agasajados con un lunch en la casa del presidente de la Corte, Juan Heller; después fueron recibidos con una copa de champán en la residencia de José Pondal. Regresaron a la sede gubernamental en las primeras horas de la tarde.
Recuerdos fotográficos: 2003. Sabato y Estrella, en una caravana cultural en VinaráEn el sitio de la inauguración hubo juegos, carreras de embolsados y concursos de bailes criollos.
Más información: “En 1937, la avenida Aconquija dejaba de ser de tierra”, Manuel Riva, LA GACETA, 18/09/2023, y los Recuerdos fotográficos del 24/07/2025.