Los brasileños empezaron a votar este domingo en la primera vuelta de las presidenciales que enfrentan al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y al senador Flávio Bolsonaro, una elección que decidirá si Brasil permanece a la izquierda o se suma a la ola conservadora en la región.
Casi 160 millones de electores están llamados a depositar su voto en estos comicios, en los que Lula aspira a gobernar por cuarta vez y Flávio pretende seguir la senda de su padre Jair Bolsonaro, presidente entre 2019 y 2022.
En las encuestas, ninguno de los candidatos alcanza los apoyos suficientes para ser elegido en primera vuelta, por lo que se enfrentarían en un segundo turno el 25 de octubre.
“Crisis horrible”
Lula y el primogénito de su enemigo acérrimo se lanzaron ataques sin tregua durante la campaña, aunque sin debates cara a cara.
Flávio Bolsonaro busca capitalizar el descontento hacia el gobierno después de cuatro años en los que la derecha reprochó a Lula el aumento del costo de vida y la inseguridad.
También recordó en cada mitin la condena por corrupción por la que Lula fue encarcelado en 2018 antes de que su causa fuera anulada por motivos de forma.
“En realidad, queremos cambios. Creo que el país atraviesa una crisis horrible”, dijo Marcelo Hayashi, un funcionario de 58 años que vestía chaqueta de motociclista en el acto de Bolsonaro.
La corrupción salpicó igualmente al candidato derechista en la campaña, al ser investigado por ese delito y por lavado de dinero en el financiamiento de una película rodada sobre la vida de su padre.
Una segunda vuelta, prácticamente segura según los sondeos, dará paso a tres semanas más de campaña en un país profundamente polarizado. En 2022 la diferencia entre Lula y Jair Bolsonaro fue de apenas el 1,8%.
Más de 158 millones de electores están convocados para elegir casi 1.800 cargos.
La renovación de la Cámara de Diputados y de los dos tercios del Senado, ambos de mayoría conservadora al día de hoy, será clave para el futuro presidente.
El voto del Congreso es necesario para una amnistía que defiende a Flávio Bolsonaro para su padre, condenado a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado contra Lula en 2022.
Michelle y Carlos Bolsonaro, esposa e hijo del exmandatario, aspiran a dos de los 54 escaños en juego en el senado.
Jair Renan Bolsonaro, de 28 años y el menor de los hijos varones del exmandatario, aspira a un escaño en la cámara baja, que dejó a su medio hermano Eduardo al autoexiliarse en Estados Unidos en 2025.